Río de Janeiro. El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil dijo este miércoles que abrió un fondo por 1.000 millones de reales (US$588 millones) que financiará proyectos para reducir la deforestación asociada con el sector agropecuario.

El fondo proveerá de préstamos a bajos intereses para negocios rurales y cooperativas, de modo que inviertan en la recuperación de tierra degradada o en la creación de vínculos entre selvas existentes y tierras usadas para la agricultura, dijo el banco en un comunicado.

El proyecto es parte de un plan más amplio para que Brasil reduzca sus emisiones de dióxido de carbono -que actualmente se produce mayormente a partir de la deforestación- en hasta 39% de los niveles proyectados para 2020.

La rápida expansión de la agricultura en Brasil, que se está convirtiendo en una especie de despensa mundial de alimentos, es vista como un factor clave en la deforestación de años recientes.

El Gobierno de Brasil dijo el mes pasado que ha recortado las emisiones de gases de efecto invernadero en 34% en los últimos cinco años gracias a la reducción de la deforestación en la selva amazónica, que emite carbono cuando los árboles se descomponen o se queman.

El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva está previsto que use esta reducción para presionar a los países desarrollados a adoptar un mayor compromiso en el recorte de emisiones en las negociaciones climáticas en Cancún, México, que comenzarán a fines de noviembre.