La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) informó que recibió a finales de enero dos nuevos aviones no tripulados (VANT) importados desde Israel, que serán utilizados para vigilar las fronteras y garantizar la seguridad durante la Copa de las Confederaciones de fútbol, que tendrá lugar el próximo mes de junio.

Ambos aparatos han costado 48 millones de reales (US$23 millones) y se utilizarán en las llamadas Operaciones Ágata, como son conocidas las acciones periódicas de vigilancia de las fronteras.

En un comunicado, la FAB explicó que "los dos aviones RQ-450, fabricados en Israel, están en fase de montaje en la Base Aérea de Santa María y tienen sus primeros vuelos programados para marzo".

Los VANT, conocidos también como "drones", también servirán para reforzar la seguridad pública durante la Copa de las Confederaciones, el torneo de la FIFA que enfrentará en junio en seis ciudades brasileñas a los campeones continentales y que es preparativo para el Mundial de 2014.

Con estos dos, Brasil dispone ahora de una flota de cuatro RQ-450, ya que desde 2011 opera dos VANT del mismo modelo con una autonomía de vuelo de 16 horas y que pueden filmar imágenes en alta resolución de día y de noche desde una altitud de 5.500 metros.

Todos ellos disponen de cámaras y son operados desde tierra por control remoto y pueden ser utilizadas para el reconocimiento de terrenos, la vigilancia de fronteras y áreas urbanas y hasta para el lanzamiento de misiles guiados.

La FAB realizó sus primeras pruebas con aviones no tripulados en 2010 y el año pasado creó el Escuadrón Hórus para agrupar a sus operadores. Las aeronaves fueron utilizadas el año pasado durante la Cumbre Río+20 que la ONU organizó en Río de Janeiro el año pasado para garantizar la seguridad.

Brasil tiene casi 16.000 kilómetros de frontera terrestre con diez países de América Latina, gran parte de ella en regiones selváticas de la Amazonía y en las que actúan bandas de narcotraficantes y contrabandistas. En enero de este año los gobiernos de Brasil y de Bolivia anunciaron un acuerdo que permitirá que los aviones no tripulados de la FAB sean utilizados a partir de junio próximo en tareas de vigilancia conjunta de la frontera entre ambos países.