Brasilia. Brasil ve una ventana de oportunidades y buena disposición de Irán para llegar a una solución negociada sobre el programa nuclear de la república islámica, dijo este viernes a Reuters el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim.

Luego de un encuentro la semana pasada en Teherán con el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, y otros líderes de ese país, Amorim afirmó que "hay espacio" para el diálogo.

"Noté mayor pragmatismo en el liderazgo iraní, un interés en avanzar", dijo en una entrevista.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, viajará a Irán a fines de la próxima semana para trabajar también en una solución negociada con Irán, sostuvo Amorim.

Ahmadinejad afirmó este miércoles que aceptaba en principio la mediación de Brasil para tratar de buscar una salida a la prolongada disputa de Irán con países de Occidente que temen que la república islámica esté desarrollando armas nucleares, pese a que Teherán lo ha negado insistentemente.

Amorim sostuvo que aunque vio señales de buena disposición, Irán debe dar este mes una señal clara de flexibilidad para aceptar una propuesta de intercambio de uranio que fue hecha por Occidente para resolver las diferencias.

"Necesita hacerlo más abiertamente y con menos condiciones", declaró Amorim, quien agregó que se está acabando el tiempo.

"Esa señal tiene que venir rápido. El mes de mayo es fundamental para que sepamos si habrá una oportunidad de avanzar (con las negociaciones) o si cada uno sigue su propio camino", añadió.

Visión iraní. Por su parte, Irán considera positivos los intentos del Gobierno brasileño de evitar sanciones sobre el país, pero mantiene a la agencia nuclear de la ONU como interlocutor principal en lo relativo a su programa nuclear, dijo este viernes el embajador iraní en Brasil, Shater Zadeh.

Potencias occidentales lideradas por Estados Unidos acusan a la república islámica de buscar armas nucleares, algo que ese país niega.

Brasil, que apoya el uso de energía nuclear por parte de Irán para fines pacíficos, trata de consolidarse como uno de los actores que debaten el tema en la escena internacional.

Las potencias occidentales, en tanto, han afirmado que el Gobierno del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, puede intentar ganar tiempo en la disputa mediante la aceptación de la mediación de Brasil.

"Todas las actividades del presidente Lula son bienvenidas, pero al final si ellos (las potencias occidentales) imponen algún castigo para Irán no hay problema, porque ese castigo es una política que ya perdió su efecto", dijo el embajador a la prensa.

El representante también recordó que la república islámica logró avances tecnológicos en los últimos años, pese a las presiones de Estados Unidos y otros países occidentales.

"Nosotros nos comunicamos con la IAEA (sigla en inglés para Agencia Internacional de Energía Atómica). Si ellos tienen alguna dificultad, que se comuniquen con la agencia", agregó Zadeh.

Zadeh reafirmó el interés de Irán de contar con el apoyo de Brasil para la construcción de un orden mundial multipolar y destacó que su país no pretende producir armas nucleares.

"Irán no tiene bomba atómica y no va a producir (una)", aseguró.

El embajador remarcó que la república islámica presentó dos condiciones para aceptar la entrega de uranio a cambio de combustible nuclear: que el intercambio ocurra en forma simultánea y que se realice dentro de Irán.

"Demostramos ese buen sentido, ahora la bola está en el lado de los occidentales", declaró.

Zadeh afirmó, sin entregar mayores detalles, que durante la visita de Lula a Teherán se firmarán acuerdos bilaterales de cooperación en las áreas avícola, de medioambiente, veterinaria, deportes, judicial, desarrollo industrial, meteorología, turismo, geología y petroquímica.