Bogotá. Brasil apoyará el proceso logístico para la liberación de cinco rehenes secuestrados por las FARC, anunció el gobierno de Colombia, que dijo estar a la espera de que la guerrilla defina la fecha y el lugar de las entregas a la mayor brevedad posible.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) informaron a comienzos de diciembre la liberación de tres militares y dos políticos secuestrados como un gesto de desagravio a la ex senadora Piedad Córdoba, destituida por la Procuraduría General acusada de nexos con los rebeldes.

"El gobierno de Brasil ha aceptado colaborar en las gestiones necesarias para la liberación de los cinco secuestrados, recientemente anunciada por las FARC", dijo un comunicado de la Presidencia de Colombia.

"El gobierno nacional agradece al gobierno de Brasil y al Comité Internacional de la Cruz Roja su apoyo y acompañamiento en este proceso de liberación", agregó.

Brasil suministró en ocasiones anteriores los helicópteros y las tripulaciones que viajaron a la selva colombiana para recibir a otros rehenes liberados por las FARC.

Córdoba fue destituida e inhabilitada por 18 años para ejercer cargos públicos por la Procuraduría General acusada de tener nexos y de favorecer a las FARC, el mayor grupo rebelde del país.

Córdoba, quien pertenece al Partido Liberal, fue acusada de colaborar y promocionar a las FARC con sus gestiones humanitarias para recibir rehenes. Ella anunció que seguirá luchando por la paz de Colombia y la libertad de los secuestrados.

Posiciones fuertes. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha descartado la posibilidad de negociar un acuerdo humanitario con los rebeldes y ha condicionado el inicio de un diálogo de paz a que liberen a los rehenes, suspendan sus hostilidades y anuncien su voluntad de deponer las armas.

Las FARC llegaron a tener a más de 60 rehenes por motivos políticos pero unilateralmente han liberado a algunos, mientras que otros han sido rescatados en operaciones de las Fuerzas Militares como la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.

En el pasado, el gobierno acusó a la guerrilla de utilizar a los rehenes y sus liberaciones para ganar protagonismo político a nivel nacional e internacional y tratar de limpiar su imagen de un grupo considerado como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, acusado de narcotráfico, asesinatos y secuestros.

"El gobierno nacional queda a la espera de que las FARC definan fecha y lugar de la liberación, que espera, sea a la mayor brevedad posible. El gobierno nacional reitera el llamado a que se liberen todos los secuestrados", concluyó el comunicado de la presidencia.

Pese a que han sido debilitadas por una ofensiva militar en la que han muertos varios de sus comandantes y miles de combatientes han desertado, las FARC han rechazado las exigencias de Santos para una negociación de paz e insisten en un acuerdo humanitario para liberar a alrededor de 20 rehenes que tienen en su poder por motivos políticos.