Brasilia. La candidata oficialista para la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, amplió su ventaja sobre el abanderado opositor y parece encaminada a una victoria aplastante, pese a una serie de acusaciones éticas contra su persona, mostró este jueves un sondeo de opinión.

Rousseff obtuvo 51% de las intenciones de voto contra 27% de su principal rival, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), mostró el sondeo de Datafolha.

La misma encuesta indicó la semana pasada que la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) contaba con 50%, contra 27% de Serra.

La ex ministra de Medioambiente, Marina Silva, del Partido Verde (PV), figura con 11% de apoyo popular, igual que la semana pasada, según el sondeo publicado en la edición online del periódico Folha de Sao Paulo.

Beneficiada por la enorme popularidad del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Rousseff obtendría la mayoría de los votos que necesita para vencer a Serra en primera ronda el próximo 3 de octubre.

Si se eliminan los votos blancos y nulos -como sucede con los sufragios no válidos en las elecciones- la ex jefa de gabinete de Lula sacaría 57% de los votos, mostró el sondeo de Datafolha.

Serra se ha concentrado en acusaciones éticas contra Rousseff y el PT en las últimas semanas, pero no ha logrado mermar su apoyo.

El ex ministro de Salud de un gobierno anterior y ex gobernador del estado de Sao Paulo, de 68 años, acusa a su rival y al PT de haber accedido ilegalmente a los registros impositivos de su hija y de miembros de la oposición para recoger información potencialmente dañina contra ellos.

En otro escándalo, la ex asesora de Rousseff y actual jefa de gabinete de Lula, Erenice Guerra, está siendo investigada por su supuesto involucramiento en un caso de soborno en contratos de obras públicas administrados por la consultoría de su hijo.

Rousseff niega haber actuado mal en cualquiera de los dos casos.

Se espera que la abanderada oficialista continúe con las políticas de mercado de Lula, aunque algunos analistas y aliados políticos afirman que también podría expandir el rol del Estado en áreas clave de la economía.

Para el sondeo de Datafolha fueron entrevistadas 11.784 personas entre el 13 y el 15 de septiembre. El estudio tiene un margen de error de más o menos 2 puntos porcentuales.