Porto Alegre. La candidata oficialista a la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, comenzó este martes su campaña electoral en Porto Alegre, donde se mostró dispuesta a realizar un debate con su principal rival, que ha centrado su discurso en las políticas sociales.

Según Rousseff, el tema social es una estrategia de Gobierno, mientras que para su adversario, el ex gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, no sería más que un apéndice o un artilugio electoral, que sería olvidado al primer problema.

Serra dijo en Curitiba, donde comenzó su campaña presidencial, que la abanderada del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) evita comparaciones al faltar a debates.

"Queremos una mejora concreta. Para cada crecimiento de 1% el PIB (Producto Interno Bruto) queremos una mejora de 1% en las condiciones de vida de la población", dijo Rousseff en un discurso.

La candidata escogida personalmente por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que por ley no puede presentarse a un tercer mandato consecutivo, dijo que comenzó su campaña en el estado de Rio Grande do Sul no porque Serra cuente con la ventaja en el sur, sino porque fue el lugar en que se reinsertó en la sociedad tras estar en prisión por haber actuado contra la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

"Soy una mezcla del centro y del sur del país", afirmó Rousseff, que nació en Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais, pero vivió en el sur cerca de 30 años.