Brasilia. La candidata del partido gobernante de Brasil, Dilma Rousseff, goza de buena salud, de acuerdo a un examen de rutina conocido este jueves, luego de su tratamiento por cáncer el año pasado.

"Estoy muy feliz. Estos muy bien, gracias", dijo Rousseff a periodistas cuando le preguntaron sobre los análisis médicos a los que se sometió el miércoles por la tarde en Sao Paulo.

Los médicos indicaron que los últimos controles no mostraron anormalidades y que su estado de salud es excelente, de acuerdo a un comunicado del hospital Sirio-Libanés de la ciudad.

Rousseff, de 62 años, promete mantener una continuidad a las políticas del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, que combina medidas pro mercado con gasto social.

En las últimas dos semanas consiguió una amplia ventaja en los sondeos de opinión por encima de su principal rival, el ex gobernador del estado de Sao Paulo Jose Serra.

A la candidata del Partido de los Trabajadores le extirparon un tumor de la axila en abril de 2009 y luego la sometieron a una terapia para tratar un cáncer linfático. Después de la quimioterapia tuvo que usar una peluca para cubrir la pérdida del pelo.

El tema de su salud cobró menos trascendencia desde que sus médicos declararon que el tratamiento había sido un éxito en septiembre.

Cuando le preguntaron si los intensos viajes y el ajetreado trabajo eran cansadores, dijo: "Es lo que se hace en las campañas. Se escala un (Monte) Everest todos los días. Una se termina haciendo fuerte."