Brasilia. La candidata del partido gobernante a la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, mantiene una amplia ventaja en las preferencias de los votantes que la llevaría a ganar en primera vuelta en las elecciones de octubre, mostró un sondeo de opinión.

Rousseff, una funcionaria civil de carrera, cuenta con una intención de voto de 50% contra 27% del principal candidato opositor, Jose Serra, de acuerdo a una encuesta de Datafolha dada a conocer por TV Globo.

La misma encuesta mostró la semana pasada que Rousseff iba a la cabeza con 50% de las preferencias frente a 28% de Serra.

Rousseff, la ex jefa de gabinete del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, obtendría 56% de los sufragios válidamente emitidos, sin considerar los votos nulos y en blanco.

La candidata se ha beneficiado enormemente del respaldo dado por Lula, que cuenta con altas cifras de popularidad gracias a su carisma y una economía en auge.

Lula ha reforzado sus esfuerzos de campaña a favor de Rousseff en las semanas recientes, participando regularmente en las concentraciones políticas junto a ella.

El viernes, él criticó a Serra, un ex ministro de salud, por presentar proyectos de servicios de salud en los que después no invirtió cuando fue gobernador del estado de Sao Paulo.

El comienzo de la publicidad televisiva gratuita el mes pasado dio un fuerte empuje a Rousseff debido a que muchos votantes tuvieron una visión más cercana de la candidata de 62 años. Hasta la semana pasada ella también había recaudado más fondos de campaña que todos sus rivales en conjunto.

Serra, quien iba a la cabeza en algunos sondeos hasta junio, ha concentrado su campaña en los dos estados más poblados de Brasil -Sao Paulo y Minas Gerais- en un esfuerzo por llevar a una votación de segunda vuelta contra Rousseff el 31 de octubre.

Para ganar en primera vuelta, Rousseff necesita más de 50% de los votos válidamente emitidos.

Rousseff continuaría con las políticas macroeconómicas pro mercados de Lula que han asegurado el crecimiento económico en los años recientes.

Pero ella también buscaría reforzar el rol de las compañías estatales en sectores clave como el petrolero, los bancos y las telecomunicaciones.

Su coalición, que lleva 10 años en el poder, extendería su mayoría en el Congreso. Pero los partidos brasileños son notoriamente indisciplinados y podrían poner a prueba de manera temprana su capacidad de liderazgo, dijeron analistas.

La ex ministra de Medioambiente Marina Silva recibió 11% de apoyo en el sondeo de Datafolha, un leve aumento desde el 10 por ciento que tenía la semana pasada. La encuesta, que consultó a 11.660 personas el miércoles y el jueves, tiene un margen de error de 2 puntos porcentuales.