Brasilia. La candidata oficialista a la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, tiene una ventaja de 20 puntos porcentuales sobre su más cercano competidor para las elecciones del 3 de octubre, mostró este jueves una nueva encuesta divulgada por Datafolha.

El sondeo arrojó que la candidata, del gobernante Partido de los Trabajadores del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, capturó la simpatía de electores que en el pasado se inclinaban por la oposición, por lo cual podría llegar a evitar una segunda vuelta.

Rousseff tiene 49% de las intenciones de voto, mientras que el candidato opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), cuenta con 29%, de acuerdo a la encuesta de Datafolha.

Estas cifras se comparan con una ventaja para la candidata del PT de 47% contra 30% de Serra en el sondeo previo de Datafolha, que fue divulgado el sábado.

El crecimiento de Rousseff en las encuestas es atribuido principalmente a la mayor exposición que recibieron los candidatos presidenciales luego del lanzamiento de la campaña por radio y televisión, indicó Folha.

Esto permitió al partido gobernante obtener apoyo en el estado de Sao Paulo y en varios otros del sur tradicionalmente dominados por partidarios de Serra.

Hace unos meses, la candidata de Lula aparecía detrás de Serra en las encuestas.

"Los datos indican que ella ahora está primera en regiones que eran históricamente territorios de Serra", agregó el diario. "La candidata del PT ahora es líder en los estados de Sao Paulo, Rio Grande do Sul y entre los votantes con mayores niveles de ingresos", explicó.

El veloz ascenso de Rousseff subraya la capacidad de Lula, su mentor político y el presidente más popular de Brasil en décadas, de transferirle votos en base a la promesa de continuidad con las políticas que forjaron el mercado laboral más fuerte desde la década de 1960.

Hace unos meses, la candidata de Lula aparecía detrás de Serra en las encuestas, incluyendo un sondeo de Datafolha de junio.

Los números también sugieren que Rousseff podría vencer en la primera ronda del 3 de octubre. De acuerdo a la reciente medición, obtendría 55% de los votos.

Ni siquiera Lula, un ex líder sindical conocido por su carisma y sus comentarios improvisados, ganó en primera vuelta en las elecciones de 2002 y 2006.

Una victoria en primera vuelta le daría a la ex jefa de Gabinete de Lula un fuerte mandato para avanzar con su agenda legislativa, que contempla reformar las leyes de petróleo, gas natural y minería para aumentar los ingresos del Gobierno y la intervención en aquellos sectores, de acuerdo a analistas.

El apoyo a la candidata del Partido Verde, Marina Silva, cayó a 9% desde el 10% el sábado, según el sondeo.

Datafolha encuestó a 10.948 personas a nivel nacional entre el 23 y el 24 de agosto. El sondeo tiene un margen de error de más o menos 2 puntos porcentuales.