Brasilia, Xinhua. A cuatro días de la segunda vuelta electoral, Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a la alcaldía de Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, se matiene con una cómoda ventaja frente a su adversario José Serra, del Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB).

La disputa por el gobierno de la capital paulista, el mayor conglomerado urbano y centro económico del país, tiene un impacto nacional, porque debe influenciar el futuro político de ambos partidos, que en las últimas dos décadas hegemonizaron la disputa por el gobierno nacional.

Para el PT y su líder, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, una victoria en Sao Paulo representa un impulso positivo frente al desgaste provocado por el juicio del Mensalao, el esquema de compra de votos en el Congreso que resultó en la condena por la Suprema Corte de sus principales dirigentes.

Además, una victoria en la ciudad sería un duro golpe para el PSDB paulista, cuna tradicional de los candidatos presidenciales de la actual oposición.

En caso de un revés en su propia ciudad, Serra vería naufragar sus aspiraciones de disputar una vez más la presidencia, que intentó en 2002 y 2010, con una derrota en la segunda vuelta por Lula da Silva y Dilma Rousseff, respectivamente, lo que dejaría el camino libre para la postulación por el PSDB en 2014 del senador Aecio Neves, de Minas Gerais,

Dos encuestas divulgadas la noche del miércoles por los institutos Datafolha e Ibope indican que Haddad tiene una ventaja de 15 y 13 puntos en cada una de ellas, por lo que parece difícil que el cuadro se revierta hasta el domingo, cuando los paulistanos irán a las urnas.

Según el director de Datafolha, Mauro Paulino, la estabilidad del cuadro que revelan las encuestas en Sao Paulo "puede indicar la ausencia de puntos relevantes para el cotidiano del elector en el discurso adoptado por los candidatos en la recta final".

En la encuesta Datafolha, Haddad tiene 49% de las intenciones de voto, contra 34% de Serra, lo que corresponde a 60% de los votos válidos -excluyendo blancos y nulos- contra 40%.

La tasa de rechazo indica que 52% de los electores no votaría a Serra "de ninguna forma", mientras que 36% dice lo mismo con relación a Haddad.

En el sondeo realizado por Ibope, Haddad mantuvo 49% y Serra subió de 33 para 36% en las preferencias, lo que representa 57 contra 43% considerando los votos válidos.

También en la encuesta Ibope Serra presenta el índice más alto de rechazo, con 47% de los electores, frente a 31% del petista.

Según el director de Datafolha, Mauro Paulino, la estabilidad del cuadro que revelan las encuestas en Sao Paulo "puede indicar la ausencia de puntos relevantes para el cotidiano del elector en el discurso adoptado por los candidatos en la recta final".

Paulino resaltó que 54% de los paulistanos afirman que los candidatos hablaron menos de lo que deberían respecto de los problemas cotidianos, 76% los juzgan mal preparados y 17% continúa sin elegir a ninguno de ellos.

"Para cautivar al elector, los candidatos Hadda y Serra precisan tratar de asuntos que generen proximidad. Las inundaciones deben ser uno de los primeros desafíos del próximo alcalde y constituye generalmente el fiel de la balanza en la popularidad del que ocupa el cargo en los emblemáticos cien primeros días", señaló.

De acuerdo al cientista político José Roberto de Toledo, Serra realiza la campaña más agresiva de los dos candidatos, pero esa estrategia continúa sin sacar electores a Haddad, lo que se refleja en el hecho de que el socialdemócrata no consiguió mejorar su desempeño en las periferias pobres de la ciudad.

"En esas áreas homogéneas del Norte, Sur y Este de Sao Paulo -donde los candidatos del PT fueron los más votados en las tres úlitmas elecciones mayoritarias- Haddad mantuvo la misma ventja que tenía la semana pasada, 24 puntos", apuntó.

Por otro lado, si bien Serra consiguió mejorar en el centro más rico de la ciudad, Haddad está mejor en el reducto de los socialdemócratas que aquel en el petista.

En la primera vuelta realizada el domingo 7, Serra había obtendio 30,7% de los votos válidos y Haddad 29%.

El resultado significó un giro de último momento en la decisión del electorado, puesto que Celso Russomano, del Partido Republicano Brasileño(PRB) había liderado los sondeos durante toda la campaña, pero al final obtuvo 21,5% de los votos.

De esa forma, Serra y Haddad repiten la polarización entre el PSDB y el PT que ha sido tradicional en las disputas de la capital paulista.