Río de Janeiro, EFE. Las licitaciones brasileñas para las compras de material de defensa, principalmente armamento, darán prioridad a los criterios estratégicos, como intereses geopolíticos y transferencia de tecnología, y no sólo a los precios, según un decreto publicado este lunes por el Diario Oficial de la Unión.

El decreto que introduce normas especiales para las licitaciones en el área de defensa fue sancionado el viernes por la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y reglamenta algunas de las disposiciones de la ley aprobada en marzo de 2012 para regular las compras, las contrataciones y el desarrollo de productos y sistemas de defensa en el país.

La "Ley de fomento a la base industrial de defensa" se propone incentivar la industria bélica brasileña para que pueda convertirse en el principal proveedor de las Fuerzas Armadas; desarrollar tecnologías, producir a menores costos, introducir mayor valor agregado a sus productos y elevar las exportaciones.

El decreto publicado este lunes establece los criterios para que las firmas interesadas en los incentivos puedan ser clasificadas como Empresas Estratégicas de Defensa.

Las empresas estratégicas tendrán incentivos que les permitirán fabricar a menores costos en Brasil y desarrollar tecnologías, así como acceder a créditos en condiciones favorables.

Según un comunicado divulgado por el ministerio de Defensa, uno de los elementos clave en el decreto publicado este lunes es la definición de un Término de Licitación Especial (TLE), "que permitirá que las compras y contrataciones del sector obedezcan una lógica basada no sólo en los costos de los proyectos" sino en criterios estratégicos que puedan fortalecer la industria bélica nacional.

Según el ministerio de Defensa, la próxima etapa de reglamentación de la "Ley de fomento a la base industrial de defensa" será la definición de los incentivos y exenciones fiscales a que tendrán derecho las empresas estratégicas.

"Eso nos permite, por ejemplo, tener en cuenta otras variables importantes en la elaboración de las reglas de la licitación, como aspectos geopolíticos y factores macroeconómicos de largo plazo, que permitirán a las empresas brasileñas desarrollar capacidades tecnológicas y construir ventajas competitivas", afirmó el general Aderico Mattioli, director del Departamento de Productos de Defensa del Ministerio, citado en el comunicado.

Según las normas aprobadas, las licitaciones del sector tendrán que presentar un "análisis entre beneficio y costo"; definir porcentajes mínimos de contenido nacional para los productos; exigir capacidad innovadora y establecer criterios para que el material "contribuya a aumentar la capacidad tecnológica y productiva" de la industria bélica nacional.

Tales normas obligarán a las empresas extranjeras interesadas en las licitaciones a construir plantas en Brasil o a comprometerse con la transferencia de tecnología a empresas brasileñas.

El decreto también instituye la Comisión Mixta de la Industria de Defensa, un órgano consultivo en el que participarán representantes de las Fuerzas Armadas y de ministerios como el de Ciencia y Tecnología, que será responsable por la calificación de las Empresas Estratégicas de Defensa y por la homologación de los Productos Estratégicos.

La comisión "le atribuye un perfil interministerial y multidisciplinar al proceso", según Mattioli.

La norma también ofrece a las empresas estratégicas acceso a créditos en condiciones favorables para sus proyectos y operaciones.

Según el ministerio de Defensa, la próxima etapa de reglamentación de la "Ley de fomento a la base industrial de defensa" será la definición de los incentivos y exenciones fiscales a que tendrán derecho las empresas estratégicas.