Brasilia. El presidente del ente antimonopolios de Brasil, Arthur Badin, espera que el Congreso apruebe en 2010 un proyecto de ley que moderniza el sistema de defensa de la competencia, aún pese a ser un año electoral.

En una entrevista para el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina, Badin dijo que la legislación es esencial para que el Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade) de respuestas en períodos de tiempo que sirvan tanto a las empresas y a los consumidores.

"El gran desafío es conseguir dar respuestas rápidas, técnicamente adecuadas, en tiempo económico, a esos procesos. Mi opinión es que eso es imposible con la actual ley", dijo el presidente del Cade.

Un proyecto de ley que apunta a reducir el tiempo que le toma al regulador antimonopolio analizar casos de fusión y adquisición ya ha sido aprobado por varias comisiones y ahora debe ser votado por el Senado y los diputados.

Si son aprobados, los cambios reducirían el tiempo que demora evaluar los casos más simples a 20 días, desde el promedio de 60 días que le toma actualmente. Los casos simples constituyen 90% de los que revisa el ente.

"La ley actual impone un costo asociado con la incertidumbre y la inseguridad en el (área) judicial en negocios en Brasil", afirmó Badin, quien agregó que no prevé oposición alguna al proyecto de ley.

"Nuestro desafío este año es ser capaces de enfrentar este tema en un año electoral", añadió.

La industria de la construcción es un mercado prioritario para las investigaciones antimonopolio, sostuvo Badin, dada su importancia para la economía general y la historia de carteles en el sector.

"Es uno de los (mercados) más importantes para el desarrollo económico", dijo Badin, quien agregó que representa 70% de las inversiones en capital fijo en Brasil.

El presidente de Cade también dijo que la reciente seguidilla de fusiones y adquisiciones en Brasil tras la crisis financiera global no preocupa, dado que las mayores compañías podrían aumentar la eficiencia.

"La creación de grandes compañías no es necesariamente algo malo para el país y los consumidores", declaró.