Brasilia. El gobierno de Brasil dijo este lunes que está considerando nuevos límites al tamaño de las propiedades que pueden ser adquiridas por extranjeros, en la última medida para mantener los terrenos en manos domésticas.

El fiscal general y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva aprobaron una iniciativa legal que restringe la venta de tierra a extranjeros, de acuerdo a una declaración de la fiscalía (AGU, por sus sigla en portugués).

Las compañías basadas en Brasil pertenecientes a extranjeros ahora son objeto de las mismas restricciones a propiedades que otros foráneos, sostuvo AGU. Anteriormente hubo una excepción a tales límites.

Bajo la nueva interpretación de una ley de 1971, las adquisiciones de tierras por parte de extranjeros deben ser registradas y comunicadas el ministerio de Desarrollo.

Aquellas compras también serán limitadas a 50 módulos, que varían en tamaño entre 20 y más de 100 hectáreas, dependiendo en parte de la densidad poblacional.

No estuvo claro de inmediato si la opinión de la AGU sería legalmente vinculante de ahora en adelante o tendría que ser validada por una corte.

La AGU no estuvo disponible de inmediato para hacer comentarios, pero dijo que el fiscal general realizaría una conferencia de prensa el martes.

La iniciativa es un "importante cambio en la postura del Estado brasileño", aseveró el escrito de la fiscalía.

Extranjeros han estado comprando grandes espacios de tierra en Brasil, uno de los mayores productores emergentes de alimentos del mundo.

La adquisición de tierras por parte de foráneos se redujo desde que el actual presidente Lula dijo en junio que estaba preocupado porque los terrenos locales estaban quedando en manos extranjeras.

La candidata oficialista para las elecciones presidenciales y ex jefa de gabinete, Dilma Rousseff, lidera los sondeos de intención de voto para convertirse en el sucesor de Lula tras el 3 de octubre.

Por separado, el Congreso está considerando una ley que aplicaría restricciones aún más severas a la propiedad de tierras por parte de extranjeros en la Amazonía.

Nacionalistas, especialmente en los ámbitos militares y de inteligencia, han creído por largo tiempo que extranjeros buscan explotar los vastos recursos del Amazonas.