Río de Janeiro. Brasil inicia este lunes la última semana antes de las elecciones presidenciales del próximo domingo 7 de octubre, en un ambiente de clara polarización en todo el país.

Los dos principales favoritos para llegar al segundo turno son el candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), y el candidato del ex gobernante Partido de los Trabajadores (PT), el izquierdista Fernando Haddad.

Bolsonaro se perdió prácticamente toda la campaña electoral al tener que pasar 23 días ingresado en un hospital, donde se sometió a varias operaciones para salvar su vida, después de que fuese apuñalado el 6 de septiembre durante un acto electoral en Juiz de Fora (estado de Minas Gerais, sureste).  

Los sondeos más recientes indican que Bolsonaro ganará la primera vuelta, con cerca del 28% de los votos, insuficientes para ser proclamado presidente en un primer turno.

Con ello, se enfrentaría el próximo 28 de octubre, en segunda vuelta contra Haddad, quien viene subiendo en las encuestas y actualmente obtendría el 25% de los sufragios.

"Esta resistencia de las mujeres contra Bolsonaro forma una barrera casi insuperable para él. En un país en el que el 53% del electorado son mujeres, y según los índices, comparecen más a las urnas que los hombres, un rechazo tan alto es el mayor rival que tiene". Marcia Díaz.

En el eventual segundo turno, Haddad ganaría a Bolsonaro, según los dos sondeos más recientes: Datafolha le daba una victoria al candidato del PT por 45% contra 39% y MDA por 42,7% contra 37,3%.

El candidato laborista Ciro Gomes, el ex gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin (Partido de la Social Democracia Brasileña), y la ex ministra Marina Silva (Rede) aparecen a mucha distancia de Bolsonaro y Haddad, situándose entre el 5% y el 11% de los votos, por lo que su participación en la segunda vuelta sería toda una sorpresa.

El resto de candidatos no llega al 3% de los votos, según las encuestas.

"Todo indica que la segunda vuelta será Bolsonaro contra Haddad, y es aquí donde el rechazo que tiene Bolsonaro, próximo al 50%, puede ser decisivo. Sólo hay que ver las marchas que hubo el sábado en todo el país, cuando centenares de miles de personas, principalmente mujeres, salieron a la calle para mostrar su oposición al candidato", dijo a Xinhua, Marcia Díaz, profesora de ciencia política de la Universidad Federal del estado de Río de Janeiro.

En las últimas semanas, Haddad, quien inicialmente era el vicepresidente en la candidatura de Lula, ha recortado de 18 a tres puntos la diferencia con Bolsonaro, coincidiendo con una mayor exposición del candidato del PT y la expansión de la campaña #Elenao, iniciada por mujeres en contra de Bolsonaro, y que ha tenido un gran impacto en el país.

Díaz destacó el hecho de que Bolsonaro y Haddad suman juntos la mitad de la intención de voto, la proporción más baja desde 1989 sumando los dos primeros colocados en las encuestas, lo que muestra, según ella, "unas elecciones fragmentadas y un fuerte desencanto de la población, que deberá elegir entre un militar con posturas radicales y el regreso del PT al poder".

"Si son ellos los que llegan a la segunda vuelta, parte de la campaña estará en convencer a los indecisos del problema que puede suponer la llegada del otro a la Presidencia", añadió.

 

Por su parte, el analista político del Insper (Instituto de Educación e Investigación), Carlos Melo, resaltó que "es interesante ver el crecimiento de Haddad en las últimas semanas. Tiene siete días más para seguir creciendo, principalmente en la región del noreste, la más pobre del país e históricamente un feudo electoral para el PT. La estrategia del PT es claramente transferir el voto a Lula hacia Haddad. Lula, según todos los sondeos, hubiera ganado cómodamente las elecciones de no haber sido inhabilitado".

Para Melo, la falta de transferencia efectiva de este voto de Lula a Haddad es porque "Haddad hizo toda su carrera entre Sao Paulo y Brasilia, y es desconocido en el noreste, donde suelen verse con desconfianza los candidatos que vienen del sureste, región que históricamente los ha ignorado. Y también creo que el voto útil ya ha empezado: hay personas que no pensaban en votar al PT, pero viendo que la alternativa es Bolsonaro, optarán por votar por Haddad".

Otro factor a tener en cuenta son las mujeres. Las declaraciones machistas y misóginas de Bolsonaro a lo largo de su carrera le han explotado en contra en esta campaña electoral, algo que ha provocado la movilización de millones de mujeres.

"Esta resistencia de las mujeres contra Bolsonaro forma una barrera casi insuperable para él. En un país en el que el 53% del electorado son mujeres, y según los índices, comparecen más a las urnas que los hombres, un rechazo tan alto es el mayor rival que tiene, más que sus contrincantes. Y este rechazo de las mujeres quedará más evidente en una segunda vuelta", comentó Díaz.

Este sábado, centenares de miles de personas salieron a la calle de las principales ciudades brasileñas para mostrar su rechazo a Bolsonaro, en unas manifestaciones convocadas en las redes sociales con el famoso hashtag "#Elenao".

Al mismo tiempo, también hubo manifestaciones en favor del candidato del PSL, aunque en menos ciudades y con una participación mucho menor.