Río de Janeiro. El candidato de oposición brasileño, José Serra, acusó este miércoles a su rival, Dilma Rousseff, de desatender la inversión y reforma económica, pero luchó por asestar los fuertes golpes que podrían ayudarle a revivir sus cada vez menores oportunidades de ganar la carrera presidencial.

El ex gobernador del estado de Sao Paulo ingresó al primer debate presidencial de Brasil en internet necesitando una actuación brillante, tan sólo horas después de que la tercera encuesta de opinión en una semana mostrara a la candidata de la coalición gobernante con una decisiva ventaja.

El panorama esbozado por las encuestas sugiere que Rousseff podría ganar en la primera vuelta presidencial, a realizarse el 3 de octubre.

Serra se abstuvo de un riesgoso ataque directo a Rousseff que algunos analistas habían esperado, destacando la dificultad que enfrenta al competir contra la heredera política del popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Serra, de 68 años, tomó un tono más agresivo contra el Partido de los Trabajadores, señalando su participación en escándalos de corrupción y su postura contra reformas económicas cruciales que pusieron al país en el camino del desarrollo en la década de 1990.

Serra regañó a Rousseff por el fuerte ingreso impositivo del Estado y una carencia de inversión que economistas dicen que evita que Brasil crezca a un ritmo mayor.

"Brasil tiene una de las cargas impositivas más altas en el país entre las economías emergentes y el desarrollo", dijo Serra en un intercambio, atrayendo la atención a una zona que, según economistas, Brasil necesita reformar a fin de crecer en forma acelerada.

"Pese a la alta carga impositiva, somos uno de los países donde el Gobierno invierte menos", agregó.

Primer debate on line. Rousseff, quien se veía más relajada que dos semanas atrás en el primer debate televisado, evadió el asunto recordándoles a los votantes que las reducciones impositivas del gobierno de Lula en respuesta a la crisis financiera global de 2008 ayudó al país a sortear la tormenta.

A sus 62 años, Rousseff sería la primera mujer en presidir Brasil y ha hecho gala reiterada de los logros del gobierno de Lula, durante el cual millones de brasileños han salido de la pobreza, gracias a un impulso económico y los programas de bienestar social.

"Estoy honrada de ser parte de un gobierno que se las arregló para sacar a este país de un proceso de parálisis," dijo en respuesta a una pregunta de un votante.

El formato en línea del debate, que fue exhibido en vivo en los sitios de redes sociales Facebook y Twitter, refleja el rápido crecimiento de internet en el país latinoamericano en los últimos años.

Aún así, analistas indicaron que era improbable que el debate del miércoles tenga mucho impacto, ya que los votantes que siguen indecisos son pobres y tienen un acceso limitado a internet.