Teherán. Brasil quiere que se reanude un acuerdo de intercambio de combustible nuclear como una forma de acabar con el punto muerto entre Occidente e Irán por el programa nuclear de Teherán, dijo este martes el canciller brasileño, Celso Amorim.

Amorim, de visita en la capital iraní señaló que Brasil quiere ayudar a resolver la disputa que ha llevado a Occidente a buscar sanciones de la ONU contra Irán, dado que Estados Unidos y sus aliados temen que está tratando de construir una bomba nuclear.

Brasil, miembro temporal del Consejo de Seguridad de la ONU, ha resistido la presión estadounidense para que apoye sanciones que quiere ver aprobadas en las próximas semanas y Amorim llamó a todas las partes a mostrar "flexibilidad" para alcanzar un compromiso.

"No hay un consenso político respecto a que Irán deba ser aislado o de que Brasil se mueva en esa dirección", afirmó Amorim durante una rueda de prensa junto a su homólogo iraní.

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil dijo que esperaba que pudiera reanudarse un acuerdo de intercambio de combustible nuclear, considerado en principios en octubre del año pasado.

El acuerdo inicial estipulaba que Irán enviaría 1.200 kilos de uranio levemente enriquecido, que podría alcanzar para fabricar una bomba si es purificado a un nivel suficientemente alto, a Rusia y Francia para convertirlo en combustible para un reactor de investigación médica.

Irán posteriormente dijo que sólo aceptaría un canje simultáneo en suelo iraní, un cambio que otras partes en el acuerdo dijeron que no podían aceptar porque no lograría generar confianza.

"Irán debería tener actividades nucleares para propósitos pacíficos y la comunidad internacional también debe recibir garantías de que no habrá violación ni desvío para fines militares", afirmó Amorim a la prensa.

Esperanza de acuerdo. Una solución negociada debería implicar que acabará cualquier "ambigüedad" sobre el programa nuclear, explicó el canciller brasileño.

"La razón por la que atribuimos una alta importancia a este acuerdo de intercambio de combustible (...) es porque este acuerdo en sí mismo es relevante y, en segundo lugar, crea confianza con la IAEA (siglas en inglés para la Agencia Internacional de Energía Atómica) y algunos países occidentales", añadió.

"Tenemos esperanzas de que ese acuerdo será realizado, pero como en cualquier otra negociación debe haber flexibilidad de ambas partes", agregó.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que ha advertido en contra de "arrinconar a Irán", tiene programada una visita a Teherán en mayo, reflejando los crecientes vínculos diplomáticos y económicos entre ambos países.