Brasilia. La Fuerza Aérea de Brasil prefiere al avión francés Rafale como su nuevo caza pese a ser más caro, dijo este miércoles el ministro de Defensa, Nelson Jobim.

Brasil se encuentra en las etapas finales para la compra de 36 aviones cazas por más de US$4.000 millones, los que serán ensamblados a nivel local.

El negocio podría llevar a aumentar la unidades a más de 100 aeronaves.

Los tres finalistas en la disputa son el Rafale, fabricado por la francesa Dassault Aviation, el Gripen NG, de la sueca Saab, y el F-18, fabricado por la estadounidense Boeing Co.

Jobim dijo en una audiencia en el Congreso que el comandante de la Fuerza Aérea prefiere al Rafale por razones de política de Defensa.

"El comando de la Fuerza Aérea considera que el Rafale es más consistente con las políticas de Defensa, pese a los costos", afirmó Jobim.

En enero, medios locales informaron que la Fuerza Aérea se inclinaba por el Gripen debido a sus menores costos de compra y mantenimiento, además de que permitiría una mayor transferencia de tecnología hacia Brasil.

Analistas dijeron que Jobim podría haber presionado a la Fuerza Aérea para cambiar su postura.

Jobim y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva han manifestado en varias oportunidades su preferencia por el Rafale.

A fines del año pasado, Lula dijo que la elección no era técnica, sino política y estratégica y que él tendría la palabra final.

Brasil firmó recientemente un acuerdo de defensa estratégica con Francia por miles de millones de dólares, incluyendo el ensamblaje local de helicópteros y submarinos nucleares y convencionales.

Jobim presentará su recomendación a Lula a partir de la próxima semana, pero aún debe ser revisada por el Consejo de Defensa Nacional antes de la decisión final, explicó el ministro.