Brasilia. El gobierno brasileño no revisará las ofertas por miles de millones de dólares para sellar un contrato de aviones de combate hasta el comienzo del año próximo, dijo a Reuters este sábado el ministro de Defensa, Nelson Jobim.

Brasil, que quiere reconstruir y ampliar su deteriorada flota de aviones de la fuerza aérea, ha estado considerando ofertas de la francesa Dassault Aviation, Boeing y de la compañía sueca Saab.

"Vamos a examinarlo a comienzos del año próximo. En este momento sólo estamos centrados en la agenda nacional", dijo Jobim en el marco de un foro de negocios en el sur de Francia.

Los contratos brasileños probablemente estén valuados en mucho más de las propuestas iniciales, que estarían en el rango de entre US$4.000 millones y US$6.000 millones, según los medios locales.

Los contratos de mantenimiento serán lucrativos y eventualmente Brasil podría adquirir más de 100 aviones.

Brasil requiere además una transferencia de tecnología para ayudar a crear empleos con la manufactura nacional de aviones de combate modernos y potencialmente exportarlos a sus vecinos en América Latina.

"La necesidad principal está en la transferencia de tecnología", dijo Jobim, que no quiso decir cuál de las tres ofertas que maneja Brasil es la favorita.

El avión Rafale de Dassault parecía estar cerca de alcanzar su primer acuerdo internacional con el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que dijo que prefería a la nave francesa por sobre sus rivales.

Pero la sucesora de Lula, Dilma Rousseff, parece inclinarse hacia el F-18 de Boeing, tras decir que quería reconsiderar todas las propuestas finalistas. Desde que llegó al cargo, en enero, Rousseff ha buscado intensificar los lazos políticos con Estados Unidos.