Río de Janeiro, Xinhua. El gobierno brasileño pretende hacer una regularización masiva de los centenares de inmigrantes haitianos que llegaron al país ilegalmente en las últimas semanas a través del estado de Acre, fronterizo con Bolivia y Perú.

Según explicó este sábado el secretario nacional de Justicia, Paulo Abrao, las autoridades brasileñas crearán una "Fuerza Tarea" que integrarán miembros del gobierno federal y del regional de Acre para intentar solucionar el problema causado por la llegada masiva de inmigrantes en el país, que han colapsado los municipios de Epitaciolandia y Brasileia, fronterizas con Bolivia, aunque solo se aplicará con los de ciudadanía haitiana.

"El conjunto de medidas especiales que el gobierno brasileño adopta para fines de regularización dentro de nuestro territorio está destinado a los haitianos, en virtud de la responsabilidad diplomática e histórica que Brasil tiene con el pueblo de Haiti", afirmó el secretario ante la prensa en Brasilia.

Según el funcionario, se formarán tres grupos de trabajo: uno se encargará de agilizar la entrega de documentos, como los visados de trabajo; otro para clasificar la situación de cada inmigrante y detectar casos especiales como los de mujeres embarazadas, ancianos, menores y personas enfermas, y un tercero para asesorarlos en cuestiones laborales.

Las autoridades brasileñas concederán visados de trabajo a los inmigrantes haitianos ilegales de cinco años, que podrán ser renovados por otros cinco y, dependiendo de cada caso, podrían pasar a ser residencias permanentes tras 10 años.

Cerca de 1.600 inmigrantes ilegales, en su mayoría haitianos, llegaron a Brasil por la frontera boliviana en las últimas semanas, colapsando los municipios de Epitaciolandia y Brasileia, donde quedan a cargo de las autoridades en situación precaria.

Cerca de 1.600 inmigrantes ilegales, en su mayoría haitianos y unos sesenta senegaleses, ocho dominicanos, cinco nigerianos y al menos un bengalí, llegaron a Brasil por la frontera boliviana en las últimas semanas, colapsando los municipios de Epitaciolandia y Brasileia, donde quedan a cargo de las autoridades en situación precaria.

El gobierno de Acre, ante la gravedad de la situación, decretó el estado de emergencia social en los dos municipios, mientras que las autoridades federales anunciaron ayer viernes que pedirán ayuda a Perú y Bolivia para frenar la llegada de los inmigrantes, la mayoría de ellos llegados tras rutas por los dos países.

La llegada de inmigrantes haitianos a Brasil viene sucediendo tras el terremoto que arrasó la isla en enero de 2010. En 2012, para frenar la llegada, el Gobierno brasileño limitó las concesiones de visados a haitianos a 1.200 por año, pero siempre que fuesen tramitados en Haití y no en territorio de Brasil.

Sin embargo, después de haber otorgado visados a 1.593 haitianos en 2011, ese número saltó hasta 1.900 en 2012 y este año ya ha sido superado en solamente tres meses.