Sao Paulo. La candidata presidencial del partido gobernante de Brasil, Dilma Rousseff, se está alejando en la carrera presidencial, ganando fuerza a medida que el foco de la campaña se aleja de los temas sociales y regresa a los avances de la economía en los últimos años.

Rousseff aumentó su ventaja sobre el candidato opositor, José Serra, a 10 puntos porcentuales en un nuevo sondeo de opinión dado a conocer este viernes, el tercer sondeo de esta semana que la muestra ganando terreno después de unas duras semanas en las que Serra se fortaleció y redujo la brecha entre ambos.

El sondeo de la firma consultora Datafolha mostró que Rousseff tiene 50% de respaldo de los votantes frente a 40% de Serra, según la edición en línea del diario Folha de Sao Paulo, que encargó la encuesta.

Rousseff, la candidata del Partido de los Trabajadores que es apoyada por el inmensamente popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tenía 47% de apoyo en el más reciente sondeo de Datafolha dado a conocer el 15 de octubre, frente a 41% de Serra, ex gobernador del estado de Sao Paulo del Partido Social Democracia Brasileña.

Es probable que el nuevo sondeo de Datafolha sea recibido con intranquilidad por el bando de Serra, que ha buscado desacreditar a otros dos recientes sondeos que muestran que Rousseff estaba cediendo terreno ante quienes no la consideraban confiable y parcial.

Rousseff, una funcionaria civil de 62 años quien nunca ha sido presidenta y nunca ha postulado, estuvo cerca de ganar la elección en la primera vuelta del 3 de octubre, en gran parte gracias a un inesperadamente firme rendimiento de la partida del Partido Verde, la candidata Marina Silva, quien tiene 19% la votación.

Rousseff, quien sirvió como ministra de Energía y jefa de Gabinete para el gobierno de Lula, consiguió 47% de la votación en la primera ronda, mientras que Serra sumó apenas 32,6%, lo que obligó a un balotaje para del 31 de octubre.

El Partido de los Trabajadores salió golpeado de la primera ronda y luchó por cambiar el centro de atención desde el escándalo de corrupción que involucra a una ex colaboradora de Rosseff y de su posición frente al aborto y otros asuntos sociales.

Serra, un experimentado político, ha aprovechado su repunte y ha criticado a Rousseff como alguien que no ha puesto a prueba sus habilidades de líder con ética dudosa.

Pero la tendencia parece estar cambiando en favor de Rousseff, luego de que el Partido Verde decidió no apoyar a ningún candidato en el balotaje, destruyendo las esperanzas de Serra de un respaldo que le habría traspasado los votos de Silva en la primera ronda.

Rousseff también logró algunos avances en cambiar la campaña de vuelta a su mensaje central: que ella es al mejor candidata para continuar con las políticas de mercado del presidente Lula, que han ayudado a sacar a más de 20 millones de personas de la pobreza desde 2003 y convirtió a Brasil en una de las potencias mundiales de gran crecimiento.

El sondeo de Datafolha, que tiene un margen de error de 2% anteriormente, ahora ha consultado a 4.037 personas el 31 de octubre.