Rio de Janeiro. El Tribunal Supremo de Brasil halló este lunes culpables de corrupción pasiva a diez políticos de distintos partidos brasileños acusados de aceptar sobornos durante el primer mandato del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2002-2006).

El fallo fue declarado con una clara mayoría por los jueces que estos días juzgan el escándalo "mensalao", una supuesta red de corrupción política y que en Brasil ha sido bautizado como el "juicio del siglo".

La sentencia considera que el Partido de los Trabajadores (PT), fundado por el propio Lula y el mismo de la actual mandataria brasileña, Dilma Rousseff, "compró" fidelidad política de cuatro partidos políticos con dinero público.

Así, los miembros del Tribunal condenaron a tres antiguos dirigentes del Partido Progresista (PP), tres del Partido Laborista Brasileño (PDT), tres del Partido Liberal (PL, extinto en 2006 y desde entonces partido de la República) y uno del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

El juez Celso de Mello afirmó este lunes que entre 2003 y 2005 se produjo en Brasil "un verdadero asalto a la administración pública", en el que participaron los diez políticos condenados y el partido gobernante PT, con "eventos delictivos impregnados de extrema gravedad e imputó a los reos por acciones moralmente inescrupulosas y penalmente ilícitas, combinadas a partir de un proyecto criminal por ellos concebido y ejecutado" .

Ahora el juicio se centrará en los políticos de más cargo acusados de corrupción, entre los que hay tres ex dirigentes del PT, como son el ex ministro José Dirceu, uno de los hombres más poderosos durante los dos primeros años de Lula en el gobierno, el ex presidente del PT José Genoino y el entonces tesorero Delubio Soares.

Los condenados por el PP son Pedro Correa, Joao Claudio Genu y Pedro Henry, mientras que los hallados culpables por el PL son el expresidente del partido, Valdemar Costa Neto, y los exdirigentes Jacinto Lamas y Carlos Alberto Rodrigues. Por el PTB, fueron condenados el expresidente y exdiputado Roberto Jefferson, quien denunció las corruptelas a mediados de 2005, y los ex dirigentes Romeu Queiroz y Emerson Palmieri.

El único acusado del PMDB, José Borba, también fue declarado culpable de corrupción pasiva por el Supremo, que a su vez exculpó por ese mismo cargo al ex dirigente del PL Antonio Lamas.

Además, varios de estos reos fueron considerados también culpables de lavado de dinero y asociación ilícita, lo cual agravará las penas que les serán impuestas cuando acabe todo el proceso, que tiene un total de 37 acusados.

En ese aspecto, la corte declaró también culpables de lavado de dinero a Enivaldo Quadrado y Breno Fischberg, propietarios de la firma financiera Bonus Vanval, por la que pasaron muchos de los recursos desviados de la Cámara de Diputados y del estatal Banco do Brasil.

Además de los diez políticos y los dos empresarios, el Supremo ya ha condenado por diversos delitos de corrupción a otros diez de los 37 acusados, con lo que el número de reos declarados culpables llega ya a 22.

Ahora el juicio se centrará en los políticos de más cargo acusados de corrupción, entre los que hay tres ex dirigentes del PT, como son el ex ministro José Dirceu, uno de los hombres más poderosos durante los dos primeros años de Lula en el gobierno, el ex presidente del PT José Genoino y el entonces tesorero Delubio Soares.