Brasilia. Brasil ve el acuerdo de intercambio de combustible con Irán como el primer paso de un entendimiento más amplio sobre el programa nuclear de la república islámica y la mejor vía para persuadirle a que deje de enriquecer uranio, dijo este martes el canciller Celso Amorim.

Al hablar a la prensa en Brasilia tras volver de Teherán, Amorim dijo que el acuerdo mediado por Brasil y Turquía trajo "avances significativos" en la disputa nuclear entre Irán y las potencias occidentales.

El canciller remarcó que Brasil no tiene razones para creer que el programa nuclear iraní tenga algún objetivo militar, como lo han sugerido algunas potencias occidentales.

Además, cuestionó la insistencia para imponer sanciones económicas a Irán e insinuó que dicha medida puede llevar a Teherán a atrincherarse.

"Esta fue la primera vez que Irán aceptó una propuesta por escrito, sin cuestionamientos", aseguró Amorim.

"Todos los temas que fueron considerados esenciales para este acuerdo de canje de uranio, que fue visto como el pasaporte a una solución pacífica y negociada, fueron cumplidos", agregó.

Tiempo de análisis. Amorim consideró que ignorar el acuerdo sería el equivalente a despreciar una solución pacífica a la disputa por el programa nuclear iraní. "Esperamos que sea tiempo para un análisis", dijo.

Teherán, en un acuerdo suscrito a inicios de la semana, aceptó enviar uranio al extranjero, con lo que revivió un plan de canje de combustible elaborado por la ONU para mantener controlada la actividad nuclear iraní.

Pero funcionarios estadounidenses consideran el acuerdo una maniobra de Irán para retrasar nuevas sanciones de la ONU y el martes las principales potencias, incluyendo Rusia y China, coincidieron sobre un borrador de una resolución contra Teherán.

Después de aceptar el acuerdo de canje de combustible, Irán declaró que pretende seguir enriqueciendo uranio, con lo que aumentó las sospechas de que su programa nuclear podría no ser para fines pacíficos.

Sin embargo, Teherán niega que esté buscando crear una bomba atómica.

Amorim, quien se sobresaltó ante la sugerencia de que Brasil pueda estar ayudando a Irán a retrasar sanciones, dijo que la república islámica aceptó enviar una carta a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) en los próximos días delineando los términos del acuerdo de canje de combustible.

Brasil actualmente ocupa un puesto temporal en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Amorim criticó a los miembros del Consejo de Seguridad que están haciendo circular un borrador de nuevas sanciones contra Irán.

"Tenemos la oportunidad, de hecho, para lograr una solución pacífica y negociada", aseguró.

"Aquellos que dejan pasar esa oportunidad o que piensan que las sanciones u otras medidas podrían llevarnos más cerca, tendrán que hacerse responsables por eso", agregó.