Sao Paulo. El presidente ejecutivo del gigante minero brasileño Vale, Roger Agnelli, acusó al oficialista Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil de presionarlo por empleos y mayor influencia en los asuntos de la empresa, informaron este viernes medios locales.

Agnelli dijo que tiene una buena relación con el PT y con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pero dijo que recientes rumores sobre la seguridad de su trabajo probablemente se deben a que miembros del partido buscan puestos en la compañía.

El ejecutivo dijo que "hay muchas personas buscando un sillón en la compañía, y generalmente esas personas son del PT".

Sus comentarios, formulados a la prensa mientras se encontraba en un viaje a Zambia, fueron reproducidos por los periódicos Folha de S. Paulo y O Globo.

Agnelli dijo que tiene confianza en la seguridad de su trabajo.

"La presión vendrá de los accionistas cuando quieran (un cambio en la administración)", dijo, según Folha. "Pero no de Lula, creo. Siempre ha sido muy directo y transparente conmigo", agregó.

Agregó que Lula nunca pidió a Vale ejecutar alguna inversión.

Desacuerdos. Las informaciones son publicadas un año después de que Vale fue blanco de duras críticas del gobierno tras los esfuerzos de Agnelli por proteger a la minera del impacto de la crisis económica de 2009.

Lula criticó a Vale el año pasado por reducir sus inversiones y despedir a 2.000 trabajadores en febrero de 2009, en medio de la recesión global y el hundimiento del precio de los metales.

Esta es la primera vez que Agnelli ha dicho que los políticos quieren una mayor influencia en Vale.

Una portavoz de Vale dijo en una llamada telefónica desde Nueva York que no había un comentario inmediato sobre lo publicado por Folha.

Los llamados realizados a otra portavoz de Vale en Río de Janeiro no fueron respondidos de inmediato.

Agnelli negó que desacuerdos con el fondo estatal de pensiones Previ, que es el principal accionista de Vale, se debieran a que despidió a dos directores ejecutivos con vínculos al PT, sostuvo Folha.

El ejecutivo agregó que hay sectores dentro del PT que "nunca aceptaron la privatización de Vale" y aseguró que su relación con el PT es "buena".

El gobierno, a través de fondos de pensión estatales y del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), tiene 51% en Vale, además de una acción dorada que le permite vetar o patrocinar un cambio en el control de la empresa.

Sin embargo, el gobierno no cuenta con poder para interferir en las decisiones estratégicas de Vale.

Agnelli y la candidata presidencial oficialista, Dilma Rousseff, también tienen una buena relación, aseguró el presidente ejecutivo de Vale a Folha.