Roma, Andina. El brasileño José Graziano da Silva fue elegido este domingo director general de la FAO y se constituye en el primer latinoamericano en ocupar ese puesto.

Da Silva se impuso por cuatro votos al español Miguel Angel Moratinos, 92 votos contra 88.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacaión tiene su sede en Roma y su misión está encaminada a erradicar el hambre a nivel mundial.

El candidato brasileño, el más aplaudido durante su intervención de este sábado para defender su candidatura, fue ministro en el gobierno de Lula da Silva e impulsor del programa Hambre Cero, que consiguió reducir en 30 millones el número de pensonas que sufren hambre en Brasil.

Graziano también ha ocupado dentro de la FAO el puesto de responsable para América Latina. La delegación brasileña es la que más se ha empleado a fondo durante los días previos a la votación.

Ha enviado un amplio equipo diplomático y ha ofrecido ya acuerdos comerciales en el caso de que Graziano salga elegido.

Las bazas de Moratinos eran su dilatada experiencia diplomática, su apuesta por la inclusión de la FAO entre las grandes instituciones de la gobernanza mundial y la propuesta de nuevas formas de financiación.

El ex ministro ha estado arropado por la ministra de Medio Rural, Ambiente y Marino, Rosa Aguilar, y la de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez. Además, ha viajado a Roma la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

Su equipo ha estado formado por tres diplomáticos, una secretaria y un funcionario de Agricultura; así como un Falcon del Grupo 45 de la Fuerza Aérea para algunos desplazamientos.

La FAO tiene un presupuesto para este año de 1.555 millones de euros, el 45% procede de las cuotas aportadas por los países miembros, y el resto son contribuciones voluntarias.

El nuevo director deberá renovar a fondo un organismo elefantiásico, que tiene 3.600 empleados y que en este momento invierte en personal cerca del 70% de sus fondos.