Sao Paulo.  El candidato de la oposición José Serra dijo que creará un ministerio de seguridad pública para limpiar las calles de Brasil, plagadas de crímenes, si resulta electo como presidente en octubre.

El compromiso fue una inusual revelación del veterano político, quien ha sido cauteloso sobre qué forma podría tomar su gobierno.

"Si soy presidente, crearé un ministerio de seguridad pública", dijo Serra, quien recientemente renunció como gobernador del estado de Sao Paulo para postular a la presidencia, en una entrevista de televisión transmitida en vivo.

Los crímenes violentos se han convertido en un problema persistente en Brasil, con el que ha debido lidiar el presidente actual, Luiz Inácio Lula da Silva, y sus predecesores.

Pero en momentos en que Brasil busca extender su influencia regional y mundial, incluyendo su búsqueda de un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, la omnipresencia del crimen en el país ha recibido mayor atención internacional.

Brasil será el anfitrión del Mundial de Fútbol en el 2014. Dos años más tarde, los Juegos Olímpicos se realizarán en Río de Janeiro, una de las ciudades más violentas del país.

Serra, del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña, ha estado trabajando para suavizar su imagen de una persona fría y distante antes de las elecciones.

Su principal rival es Dilma Rousseff, del gobernante Partido los Trabajadores y seleccionada cuidadosamente como candidata por el inmensamente popular Lula.

Al concluir la entrevista de televisión del lunes, Serra entonó parte de la clásica canción de bossa nova "Chega de Saudade".

Esta es la clase de gestos que Lula, con su toque de rey Midas entre los votantes, a menudo se permite.