Bogotá. Un líder de la guerrilla de las FARC, acusado de actividades de narcotráfico y de ataques a militares, murió en un bombardeo de las Fuerzas Armadas de Colombia en la frontera con Panamá, en el más reciente golpe al grupo rebelde, informó este lunes un alto oficial.

El director de la Policía, general Oscar Naranjo, dijo que en la Operación Darién, realizada el domingo en una zona selvática cerca a la frontera con Panamá, murió alias "Silver", comandante de finanzas y logística del frente 57 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), junto con cuatro rebeldes más.

"Han sido recuperados cinco cuerpos después de haber lanzado una operación con la Fuerza Aérea que de manera muy precisa impactó la zona campamentaria", reveló Naranjo en un acto de gobierno en la ciudad de Cali, al que asistió el presidente Juan Manuel Santos.

El oficial definió el ataque como una "acción sistemática y estructural contra estas cuadrillas, que como en este caso eran el trípode sobre el cual se edificaban las finanzas terroristas de las FARC en asocio con el narcotráfico".

Colombia y Panamá comparten una frontera terrestre de 266 kilómetros en una zona selvática que es utilizada por la guerrilla para el tráfico de drogas y de armas.

El frente guerrillero golpeado por el bombardeo fue el responsable de la muerte de 23 infantes de marina en un ataque a finales de 2000 cerca la frontera con Panamá y de secuestros y extorsiones en una amplia región del noroeste del país.

Las FARC, el grupo rebelde activo más antiguo del continente, han sido debilitadas por una ofensiva militar que inició en 2002 el ex presidente Álvaro Uribe y que continuó su sucesor y actual mandatario Juan Manuel Santos.

El grupo rebelde sufrió hace casi dos semanas la muerte en un bombardeo de su jefe militar, alias El Mono Jojoy, considerado por Santos como el golpe más contundente contra las FARC en toda su historia.

Antes de la muerte del comandante guerrillero, otros 27 rebeldes fallecieron un bombardeo en las selvas del departamento del Putumayo, cerca a la frontera con Ecuador.

"Otra operación y seguiremos en más operaciones hasta que podamos decir (...) y nosotros ganamos la paz", dijo Santos.

Aunque las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, han sido debilitadas por la ofensiva militar con la muerte de varios de sus comandantes y la deserción de miles de combatientes, aún tienen capacidad de realizar ataques de gran impacto en apartadas zonas montañas y selváticas, e incluso en ciudades.

El grupo rebelde, que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país de 44 millones de habitantes con marcadas diferencias entre ricos y pobres, es acusado de obtener millonarios ingresos del narcotráfico y del secuestro para financiar su lucha armada.