México D.F. El presidente de México, Felipe Calderón, reconoció que la detención del narcotraficante Édgar Valdez Villarreal “La Barbie”, no significará que la violencia decline en el futuro inmediato.

En una entrevista concedida a Ezra Shabot de Noticias MVS -que replica el sitio web de la presidencia mexicana-, el mandatario explica que tras la aprehensión de Valdez “la verdad es que no es esperable, por desgracia, que la violencia decline en el corto plazo, pero seguramente lo hará en el mediano y largo plazo”.

Explicó que “en la medida que vamos avanzando en capturas, no sólo de peces gordos, digámoslo así, de líderes de grupos criminales, sino también de sicarios y de operadores, en esa misma medida se va exacerbando este proceso degenerativo, este proceso de autodestrucción o de conflagración entre los criminales, lo cual en el corto plazo genera la misma violencia, o incluso un poco más. Desgraciadamente así es”.

Indicó que es “ese proceso degenerativo” más el incremento de las capacidades estatales para combatir el crimen organizado, “lo que finalmente llevará a una baja en la violencia en el mediano y largo plazo”.

Calderón reafirmó la necesidad de luchar contra el narcotráfico y rechazó las críticas que se le hacen a su gobierno por estar inmerso en dicha estrategia. Enfatizó que de no hacerlo “la alternativa simplemente hubiera sido o es dejar que los criminales se siguieran apoderando, como venían apoderándose del país, prácticamente, ciudad por ciudad, pueblo por pueblo y dejar abandonado a la gente a su suerte, y eso definitivamente para mí era, simple y sencillamente impensable y lo sigue siendo”.

En cuanto a las muertes registradas en este contexto de combate a la delincuencia, señaló que “estamos hablando prácticamente de 65% que claramente está vinculado a los criminales, si no es que más, de esas muertes”.

Asimismo, insistió en la responsabilidad que tiene Estados Unidos en el combate de los cárteles de la droga. Puntualizó, en este sentido, la necesidad de que controlen el tráfico de armas, pues explicó que más de 90% de los rifles de asalto decomisados en México provienen del país vecino.

“Y parte del problema es que vivimos en un departamento en donde nuestro vecino es el principal consumidor del mundo, y todo mundo quiere meterle droga a través de nuestra puerta, o nuestra ventana”, enfatizó.

Metas en su gobierno. Respecto a las tareas que le restan en los próximos dos años de gobierno, Calderón sostuvo que espera “legar instituciones muy fuertes” con una Policía Federal y una Procuraduría General de la República renovadas.

“En materia de policías estatales sí requerimos una nueva institucionalidad y me propongo terminar con 32 policías estatales fuertes, confiables, que sean capaces de velar por la seguridad de los ciudadanos, que es a final de cuentas su deber”, puntualizó.

Añadió que “ojalá se avance en el Poder Judicial. Desgraciadamente eso a mí no me compete directamente, y lo lamento”.

Sobre las tareas que asumirá cuando deje su gobierno, indicó que “probablemente estaré en alguna universidad, en algún centro académico; estaré, me imagino, dando clases, investigando, colaborando a los temas, sobre todo, ambientales, que son los de mi mayor interés, en México y en el mundo”.