México D.F. El presidente de México, Felipe Calderón, condenó la muerte de un adolescente mexicano cerca de la frontera norte del país, producto de un disparo de la patrulla fronteriza de EE.UU.

El hecho se registró en las proximidades del Puente Internacional Paso del Norte, Ciudad Juárez, donde un oficial de la Patrulla Fronteriza disparó contra un grupo de migrantes.

La presidencia informó que apenas el gobierno federal tuvo conocimiento de la trágica situación, instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitar al Gobierno de Estados Unidos investigar a fondo lo sucedido y castigar a los responsables.

Asimismo se estableció que la Cancillería mexicana brinde toda la atención necesaria a los familiares del adolescente.

La presidencia mexicana rechazó el "uso de la fuerza desproporcionada por parte de autoridades migratorias de Estados Unidos"

La presidencia señaló en su página web que “el gobierno de México utilizará todos los recursos a su alcance para proteger los derechos de los migrantes mexicanos”.

Asimismo “reitera también su rechazo al uso de la fuerza desproporcionada por parte de autoridades migratorias de Estados Unidos en la frontera con México”.

El mandatario expresó su más sentido pésame y solidaridad con los familiares de la víctima.

Testigos del hecho dijeron a medios locales que el trágico desenlace se produjo cuando Sergio Hernández, de 14 años, jugaba con amigos en una zona seca del río Bravo, que divide a México y Estados Unidos, cuando se cruzó por un momento al lado estadounidense junto con los demás y fueron perseguidos por un agente de la patrulla que circulaba en bicicleta.

Hernández corrió de regreso al lado mexicano, se resguardó detrás de una valla metálica y luego se asomó, donde fue alcanzado por al menos un disparo en la cabeza.

(Con información de Reuters)