Excelsior.com.mx. Al reconocer que en América Latina se están perdiendo espacios para la democracia, el presidente Felipe Calderón llamó a preservar la capacidad de los ciudadanos a elegir el gobierno que prefiere, porque incluso “la gente puede equivocarse a menudo, aun a través de elecciones libres”, pero también aprender a rectificar.

“El pueblo puede aprender cuál es la dirección adecuada a través de medios democráticos, porque yo no creo en soluciones autoritarias”, expuso el mandatario.

“Nosotros hemos sufrido y hemos seguido experimentando regímenes autoritarios en el país”, decribió Calderón.

Enseguida sostuvo que “el futuro de la política es la democracia, es la libertad, libertad de prensa, libertad de asociación y derechos humanos y hoy día Latinoamérica está luchando entre su pasado y su futuro, y esa lucha se está librando dentro de cada uno de los pases”.

Cuestionado sobre por qué en América Latina avanzan los gobiernos contrarios al libre comercio, estrategia que defendió como imprescindible para el desarrollo, Calderón reconoció que pese al costoso proceso que la región protagonizó para arribar a la democracia, el riesgo del pasado autoritario persiste.

“Una de esas conquistas de América Latina fue de la democracia; en algunos casos estamos perdiendo esa batalla. Al mismo tiempo tenemos que aprender de nuestras propias experiencias. Uno puede elegir ejemplos del régimen de la izquierda o de la derecha, pero aun nuestra propia experiencia nos puede enseñar muchísimo”, planteó.

Se pronunció por garantizar el convencimiento en la sociedad de que el futuro se sustenta en los principios de la democracia y de la libertad.

“(Hay que) alzar nuestras voces en contra de cualquier acto autoritrio que surja de cualquier gobierno y no importa si ese gobierno es de la izquierda o de la derecha”, enfatizó.

Comentó que pronto habrá elecciones en varios países y se refirió a Venezuela y citó el caso de “una especie de cambio de régimen hace poco en Paraguay”.

Enseguida, Calderón definió que “lo importante aquí, es que mientras seamos capaces de preservar la democracia o darle al pueblo la capacidad de decidir qué gobierno prefiere, estamos en el camino adecuado”.

Planteó que “la gente puede equivocarse a menudo, aun a través de elecciones libres. Sin embargo, el pueblo de un país sólo puede aprender cuál es la dirección adecuada a través de medios democráticos, a través de la democracia”.

Reivindicó a Chile como un ejemplo a seguir porque logró ubicarse como una de las naciones más prósperas de la región.

“Hay que aprender cómo fue posible que Chile cuente con un sistema de bienestar entre su pueblo, tiene un crecimiento económico importantísimo; cuenta con el crecimiento económico más importante de los países de la OCDE”, enumeró.

Sin precisar a qué países se refería, dijo el presidente mexicano que hubo otras grandes experiencias en Latinoamérica, “viniendo de países que establecieron otros regímenes. Y la situación para las personas, claramente, no es buena”, comentó.

Definió que esa es justamente la lucha en América Latina. Pero admitió que “no queda claro, cuál va a ser la decisión final del pueblo”.

Sostuvo que los líderes, los empresarios y los activistas de la sociedad civil “necesitamos reunirnos y alzar nuestras voces para fomentar e impulsar, de nuevo, los principios en los que creemos”, concluyó.