Washington. En su segundo día de visita a Washington, el presidente de México, Felipe Calderón, pidió al Congreso de Estados Unidos establecer leyes más restrictivas para la venta de armas y de esta manera ayuda a poner fin al tráfico ilegal de armas en la frontera de ambos países.

“Respeto totalmente y admiro la Constitución norteamericana y entiendo el propósito de la Segunda Enmienda, pero muchas de estas armas no van a manos honestas americanas, en lugar de esto están terminando en manos criminales”, dijo.

Calderón recordó a los congresistas estadounidenses que su gobierno ha decomisado 75 mil armas de asalto, de las cuales más de 80% provenía de Estados Unidos, informó Milenio.

En este punto, explicó que el recrudecimiento de la violencia en México en 2006, coincidió con el hecho de que en 2004 Estados Unidos levantó la prohibición de armas.

Enfatizó que “si ustedes no regulan la venta de armas en la manera correcta, nada garantiza que los criminales aquí en Estados Unidos, con acceso al mismo poder de armas, no decidan retar a las autoridades americanas y a los civiles".