México D.F. El presidente mexicano Felipe Calderón se quejará la próxima semana con el mandatario estadounidense Barack Obama por una polémica ley de inmigración aprobada en Arizona, que dijo afecta las relaciones bilaterales.

Calderón realizará la semana entrante una visita oficial a Estados Unidos, el vecino y principal socio comercial de México, en la que tiene previsto manifestar su rechazo a esa ley también ante el Congreso.

"La afecta, desgraciadamente la afecta", dijo Calderón en una entrevista con Reuters sobre el impacto de la ley promulgada por la gobernadora Jan Brewer a finales de abril en la relación bilateral.

"Es un tema muy sensible en ambos lados de la frontera pero yo sé de la voluntad del presidente Obama, y ambos estamos haciendo y haremos más para evitar que pueda afectarse verdaderamente la relación", agregó.

Tras su promulgación, el propio Obama calificó a esa ley como un esfuerzo "equivocado" para tratar de resolver el fenómeno de la migración ilegal.

La nueva ley de Arizona, que entra en vigor 90 días después de su promulgación, le exige a la policía local y estatal determinar el estado inmigratorio de una persona si existe una "sospecha razonable" de que no posee documentos.

"Además de elevar nuestra protesta al Gobierno de los Estados Unidos, como lo haré en mi próxima visita de Estado y en el propio Congreso americano, hemos dado órdenes a los consulados mexicanos en Arizona y en otros estados de la unión americana para coadyuvar a la protección legal de los migrantes mexicanos", explicó Calderón.

La ley ha sido blanco de críticas por parte de gobiernos y organismos internacionales, y ha llevado a la comunidad hispana en Estados Unidos a manifestarse en la calles tachándola de discriminatoria y contraria a los derechos humanos.

En Estados Unidos viven alrededor de 11 millones de inmigrantes hispanos ilegales, en su mayoría mexicanos.