México D.F. El presidente de México, Felipe Calderón, en una columna publicada por Le Monde afirmó que su gobierno está combatiendo al crimen organizado y que ello puede transmitir una imagen “errónea” de lo que está sucediendo en el país.

En el texto reproducido por la presidencia mexicana, el mandatario indica que “se que lo que ocurre hoy en México puede dar una impresión errónea sobre la amplitud de la inseguridad en el país. Sin embargo, lo que ocurre en realidad, es que ponemos orden en donde antes no lo había. De modo que si usted ve polvo, es porque estamos limpiando la casa”.

Calderón explicó que actualmente “nueve homicidios de diez se producen entre miembros de grupos criminales. Es verdad que los homicidios más violentos han tenido una resonancia en el mundo. Sin embargo, esta violencia es fundamentalmente la consecuencia de la lucha que ciertos grupos criminales están librando contra otros”.

Señaló que ello se produce en “el cuadro de un proceso de inestabilidad provocado por la confrontación y la ruptura interna, así como por la acción determinada del Gobierno Federal que los debilita y los hace más vulnerables a la acción de la justicia”.

El presidente mexicano indicó que su gobierno desplegó a la policía federal y a las fuerzas armadas en algunas regiones del país y “como nunca antes, estamos debilitando las estructuras logísticas y financieras de la delincuencia. Además, hemos golpeado con firmeza a todas las organizaciones criminales.

Destacó que “hemos lanzado un esfuerzo sin precedentes a fin de modernizar y rediseñar nuestro marco jurídico”.

Asimismo, sostuvo que “nos aseguramos de crear confianza ciudadana y de promover la cultura de la prevención del delito, de la legalidad y de la denuncia. Estamos en vías de reforzar la seguridad en las escuelas, de retomar la posesión de los espacios públicos que están en manos de los delincuentes y de abrir centros para la prevención y el tratamiento de las adicciones”.

En materia de cooperación internacional relevó la Iniciativa Mérida, que a su juicio “marca el inicio de una nueva etapa de cooperación con Estados Unidos, país que ha reconocido que el crimen organizado constituye un problema común y que es importante luchar de manera corresponsable y conjunta contra el crimen organizado transnacional”.