Con esta aprobación, la reforma al sistema electoral queda lista para ser promulgada por la presidenta Michelle Bachelet.

El sistema electoral binominal es una de las herencias de la dictadura y operó en nuestro país por 25 años, desde las elecciones parlamentarias de 1989.

Entre los cambios, la reforma propone un aumento de legisladores para ambas cámaras. El caso de los diputados pasará de 120 a 155, mientras que en el Senado crecerá el número de 38 a 50.

Los independientes. El proyecto original salió de la Cámara al Senado estipulando la posibilidad de que un candidato se inscribiera como tal, sin amparo de un partido político, con 0,25% de firmas en relación al padrón electoral.

No obstante, el texto regresó a discusión con un aumento a 0,5% de este requisito, lo cual no gustó a algunos legisladores, precisamente a la diputada Alejandra Sepúlveda y a sus colegas Boric y Mirosevic.

De hecho, la parlamentaria sostuvo una reunión con la ministra secretaria general de gobierno, Ximena Rincón, quien se encuentra monitoreando la jornada en el Congreso, al igual que el vocero Álvaro Elizalde, para intentar destrabar este punto, el que, de todos modos, parece difícil de modificar.