Phoenix, EE.UU. Un cambio en la política de inmigración de Estados Unidos podría llevar a la anulación de procesos de deportación de miles de extranjeros que ingresaron ilegalmente al país y están pidiendo quedarse, dijeron este viernes funcionarios.

La agencia de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) busca poner fin a procedimientos de deportación contra inmigrantes ilegales detenidos cuyas solicitudes para convertirse en residentes están pendientes, en caso de que los agentes determinen que no tienen antecedentes criminales y no representan una amenaza para la seguridad.

El cambio de política surgió la semana pasada con un memorándum interno del secretario de Estado Adjunto del ICE, John Morton, para el principal asesor legal de la agencia y el director de orden público y operaciones de remoción.

El memorándum fue publicado el viernes por el periódico New York Times y confirmado por funcionarios a Reuters.

Morton indicó que la iniciativa buscaba reducir la carga en las cortes de inmigración, donde las autoridades identificaron el año pasado unos 17.000 casos que podrían ser eliminados si el ICE dejaba de lado sus procesos contra ilegales que solicitaron el estatus legal y se aprestaban a obtenerlo.

El tema sobre el destino de casi 11 millones de inmigrantes ilegales que viven y trabajan en las sombras en Estados Unidos se ha convertido en un tema cada vez más candente de cara a las elecciones legislativas de noviembre, cuando está en juego el control de los demócratas sobre el Congreso.

El presidente Barack Obama y sus aliados demócratas respaldan una reforma de inmigración que aumente la seguridad en las fronteras, además de dar a los inmigrantes ilegales con buenos antecedentes la oportunidad de aprender inglés, pagar una multa y obtener un camino a la ciudadanía.

Los republicanos dicen que aquella política equivale a una "amnistía" y posiblemente alentaría nuevos ingresos de indocumentados.

El gobierno ha convertido en su prioridad arrestar y deportar a miles de inmigrantes ilegales procesados por delitos y más de 167.000 han sido enviados devuelta a sus países de origen en lo que va del año.

El portavoz del ICE Richard Rocha sostuvo que el memorándum buscaba permitir que la agencia diera prioridad "al arresto y remoción de extranjeros criminales y de aquellos que representan un peligro para la seguridad nacional".

"El ICE no está involucrado en una amnistía "furtiva" y este año ha colocado a más personas bajo procedimientos de inmigración", agregó.