Buenos Aires. El poderoso sindicato de camioneros de Argentina lanzó este martes un desafío al gobierno al anunciar que paralizará por 72 horas la distribución de combustibles en el país, en protesta para exigir un aumento de salarios y una baja en el impuesto al trabajo.

La huelga se extenderá por 18 de las 24 provincias argentinas, dijo a periodistas el líder del sindicato, Pablo Moyano.

"Hemos declarado un paro de 72 horas (...), comenzó a las 14 horas (17:00 GMT) en el transporte de combustibles", indicó.

Además de la distribución de combustibles y dinero, el sindicato de camioneros controla el transporte de productos agrícolas y los gremios portuarios en Argentina, uno de los mayores exportadores de granos del planeta.

El sindicalista es hijo del jefe de la mayor central obrera de Argentina, Hugo Moyano, quien está enfrentado con la presidenta Cristina Fernández.

El Ministerio del Trabajo dictó el lunes una orden para que el sindicato y los empresarios del sector se sentaran a dialogar por 15 días hábiles, lo que suponía que durante ese lapso los camioneros no aplicarían medidas de fuerza.

Sin embargo, tras las advertencias contra la huelga del vicepresidente Amado Boudou -quien ejerce el mandato del gobierno debido a la ausencia por viaje de Fernández-, el líder sindical camionero anunció de todos modos la movilización.

El sindicato reclama a los empresarios un aumento del 30% en los salarios para compensar la inflación -que economistas privados calculan en más del 25% anual-, y la eliminación del llamado impuesto a las ganancias que afecta a sus remuneraciones.