Brasilia. Los asesores de la candidata presidencial oficialista de Brasil, Dilma Rousseff, planean una estrategia para tratar de revertir la desventaja que tiene la ex jefa de Gabinete entre el electorado femenino en los sondeos de intención de voto.

El esfuerzo es importante, pues datos del Tribunal Superior Electoral indican que las mujeres son 51,81% de los 134.080.517 electores brasileños.

Los partidos que apoyan la candidatura de Rousseff decidieron establecer un comité nacional conjunto con sus líderes femeninas para crear una agenda de campaña volcada específicamente hacia las mujeres.

"El discurso será de igualdad entre hombres y mujeres en el trabajo, la vida cotidiana, la vida profesional y en todos los segmentos de la sociedad", dijo a Reuters la secretaria nacional para las mujeres del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), Laisy Moriére.

"Vamos a crear material específico para mostrar a las mujeres porqué elegir a una mujer (como) presidenta de Brasil", agregó.

Algunas iniciativas ya están en curso. Según Laisy Moriére, en agosto tendrá lugar un evento nacional para aproximar a Rousseff al público femenino.

La propia candidata ya dio inicio al movimiento, al reunirse con influyentes damas de la sociedad brasileña.

En la calle, Rousseff también ha llamado a las electoras a no caer en el prejuicio.

Durante la convención que formalizó su candidatura se destacaron paneles, videos y discursos que tenían como tema de fondo a la mujer. En la ocasión se colocaron fotos con reconocidas mujeres de la historia de Brasil, acompañadas con la frase "Ellas cambiaron al país".

La ex jefa de Gabinete del gobierno de Lula también trata de evitar ser blanco de prejuicios por parte del electorado masculino.

Mujeres demoran en decidir. El último sondeo de la empresa Ibope, divulgado el 4 de julio, mostró que Rousseff está técnicamente empatada con su principal adversario, el opositor José Serra, con 39% de las intenciones de voto.

El tercer lugar es ocupado muy por debajo por la ex ministra de Medioambiente del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y abanderada del Partido Verde (PV), Marina Silva, que cuenta con 10% de las preferencias.

En la división por género, Rousseff tiene 34% de las preferencias de las mujeres, ante 41% de Serra, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

La situación se invierte entre los entrevistados del sexo masculino, con 44% para Rousseff y 36% para Serra.

La directora ejecutiva de Ibope, Márcia Cavallari, recordó que históricamente el presidente Lula, principal soporte electoral de Rousseff, también tuvo un menor atractivo que sus adversarios entre el electorado femenino.

Sin embargo, destacó que aún es muy temprano para decir si Rousseff también heredará del presidente esa característica electoral.

Además, Cavallari explicó que las mujeres se deciden más tarde por su candidato definitivo y son más sensibles respecto a temas que tienen impacto directo en la vida familiar, como el suministro del agua en casa, sanidad básica, educación de los hijos y sistema de salud.

"Las mujeres sienten una mayor simpatía por el candidato José Serra por relacionarlo con el tema de cuando era ministro de Salud", dijo la profesional en referencia a un episodio en que ex el titular de Salud del Gobierno del ex presidente Fernando Henrique Cardoso arremetió contra grandes farmacéuticas.

El más reciente sondeo del instituto Ibope reveló que 9% de las mujeres están indecisas, contra 5% de los hombres que no supieron responder al ser consultados si votarían por Serra, Rousseff o Silva.

Sólo cuatro mujeres han postulado a la presidencia de Brasil desde el retorno de la democracia en 1985, tras décadas de dictadura militar.

La ex senadora Heloísa Helena ha sido hasta ahora la que ha tenido un mejor desempeño, con 6,85% de los votos válidamente emitidos en la elección presidencial de 2006.