Quito. Ecuador vivirá desde mañana viernes un período de 42 días de campaña electoral con miras a los comicios presidenciales y legislativos que se celebrarán el 17 de febrero próximo, en los que el actual mandatario Rafael Correa irá por la reelección.

Los grandes protagonistas de la campaña, que se extenderá hasta el 14 de febrero, serán líderes de distintos partidos y organizaciones políticas que fueron habilitados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para participar en la contienda.

Según analistas, será un proceso electoral distinto al de años anteriores, ya que en éste, confluirá un abanico de candidatos opositores y algunos ex aliados del actual gobierno, ahora convertidos en sus críticos.

De hecho, el propio mandatario Rafael Correa, líder del movimiento Alianza PAIS (AP de izquierda) ha admitido que será un proceso electoral "duro", ya que sus adversarios buscarán estrategias para desprestigiar a su gobierno con el fin de restarle votos.

De ahí que ha recurrido a lanzar continuos llamados a sus seguidores para estar "más atentos que nunca" y les ha pedido hacer "una campaña con alegría, pensando en que no tenemos un solo voto".

Correa, lidera la intención del voto con el 60,6% del electorado, seguido de lejos por el ex banquero Guillermo Lasso, candidato de la centro derecha con 11,2%, según una reciente encuesta de la firma Perfiles de Opinión.

Aun así, el oficialismo ve necesario afianzar ese respaldo en sectores populares, que constituyen el fiel electorado de Correa, en el poder desde 2007.

En las últimas horas el oficialismo, que aspira ganar en primera vuelta, y el resto de organizaciones políticas, definieron su hoja de ruta y la agenda de su campaña electoral, que incluye recorridos en caravanas, mítines y visitas puerta a puerta.

En el arranque oficial de la campaña, todas las agrupaciones han programado recorridos en distintos puntos del país para acercarse a la ciudadanía en busca de votos.

Además, desde mañana, los candidatos accederán a las franjas publicitarias (espacios) financiadas por el Estado en los medios de comunicación social para hacer campaña electoral.

Para ello, el CNE asignó US$23,7 millones para todos los candidatos, quienes podrán escoger el medio de comunicación y el horario en el cual quieren promocionar su plan de trabajo.

Según el artículo 203 del Código Electoral, durante la campaña se prohibirá todo tipo de propagandas de organismos estatales.

La oposición y ex aliados del gobierno han pedido al CNE y a la Contraloría del Estado controlar el uso de bienes y recursos del Estado, que según denuncian, ha venido haciendo el oficialismo para apuntalar la candidatura de Correa, y destacar las obras del Ejecutivo antes de la campaña.

En opinión de estos sectores, en los últimos días aumentaron las cadenas nacionales del Ejecutivo en los medios para difundir las obras del gobierno de Correa, al que acusan también de haber utilizado los enlaces sabatinos de labores para desacreditar a sus opositores.

Las críticas han sido rechazadas por el mandatario, quien optó por suspender hasta que termine la campaña, el 15 de febrero, su aparición en dichos enlaces que son emitidos por radio y televisión.

Correa dirigió el pasado sábado su último programa y delegó al vicepresidente, Lenin Moreno, la conducción de este espacio.

Dijo que lo hace "para evitar suspicacias, preservar la legitimidad del proceso (electoral) y para que no digan que estuvimos ventaja (ante el resto de candidatos)".

La víspera, la Asamblea Nacional (Congreso) aprobó un pedido de licencia por 30 días que había solicitado el mandatario desde el 15 de enero hasta el 14 de febrero para dedicarse a la campaña por su reelección para un nuevo mandato de cuatro años.

Tras los 42 días de proselitismo, se abrirá un periodo de reflexión de dos días, en los que se aplicará una veda electoral.