Fort Myers, EEUU. El presidente estadounidense, Barack Obama, y su rival Mitt Romney cancelaron este viernes discursos de campaña y algunos avisos en los que se atacaban mutuamente, reemplazándolos con expresiones de pesar por las víctimas de un mortal ataque en un cine en Colorado.

Obama, informado por asesores temprano en la mañana, tenía previsto volver a Washington después de referirse al incidente en un evento en Fort Myers, Florida.

Un hombre armado que llevaba una máscara de gas y un chaleco antibalas mató a 12 personas en el estreno de medianoche de la última película de Batman en un suburbio de Denver, desatando el caos cuando lanzó gases lacrimógenos en el cine y abrió fuego contra los asistentes.

"Estoy seguro de que muchos de ustedes son padres que tuvieron la misma reacción que yo cuando escucharon las noticias", dijo Obama a la multitud. "Mis hijas van al cine. ¿Qué hubiera pasado si Malia y Sasha hubieran estado en el cine, como hacen tantos niños cada día?", agregó.

"Espero que todos ustedes tengan a la gente de Aurora en su corazón y su mente hoy. Espero que el Señor les dé consuelo y alivio en los duros días por venir", sostuvo.

El presidente tenía previsto hablar el viernes más tarde en un segundo evento de campaña en Winter Park, Florida.

La primera dama Michelle Obama y el vicepresidente Joe Biden también cancelaron sus actos de campaña por el día.

Romney emitió un comunicado diciendo que estaba "apenado por las noticias de la violencia sin sentido" en Colorado y dijo que esperaba que el agresor "sea llevado pronto ante la justicia".

Estaba previsto que Romney hiciera más declaraciones sobre la tragedia en un discurso durante la tarde en Nuevo Hampshire.

Su campaña retiró avisos en Colorado y canceló apariciones de su esposa.

La portavoz de la campaña de Obama, Jen Psaki, quien viajaba con el mandatario por Florida, dijo que la campaña había "pedido a sus seguidores que retiraran anuncios de confrontación por el momento. Les lleva tiempo a los canales hacerlo, pero estamos haciendo todos los esfuerzos".

Obama habló por teléfono con el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, para que lo actualizara sobre el incidente mientras viajaba al evento en Fort Myers, dijo la Casa Blanca.