La campaña electoral en Ecuador entró este lunes en su última semana de cara a los comicios presidenciales y legislativos del próximo domingo, en los que 11,6 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas.

Los actos proselitistas terminarán el próximo jueves, por lo que los ocho candidatos a la Presidencia, entre ellos, el actual mandatario Rafael Correa, quien busca la reelección, apuran sus recorridos y mítines por distintos puntos del país sudamericano.

De igual manera, los candidatos a la Asamblea Nacional (Parlamento) que se renovará con 137 legisladores y los que aspiran una de las cinco representaciones al Parlamento Andino, aceleran sus cierres de campaña.

La campaña, de 42 días, inició el pasado 4 de febrero con caminatas y entrevistas en los medios de comunicación, donde los candidatos han difundido sus propuestas y ha servido de plataforma para lanzarse mutuas acusaciones y ataques.

Los actos proselitistas no se ha visto alterados por un feriado de carnaval en Ecuador, que comenzó el pasado sábado y terminará mañana martes, y que ha sido aprovechado por los candidatos para recorrer sitios de mayor aglomeración de turistas para pedir el voto.

La campaña bajará su telón con encuestas a favor del movimiento oficialista Alianza PAIS (AP de izquierda) tanto para la Presidencia como para la Asamblea Nacional, donde Correa busca consolidar una mayoría.

Según el último sondeo de la firma "Opinión Pública Ecuador", Correa obtiene el 66% de apoyo del electorado, una ventaja de más de 40 puntos de su inmediato rival, el ex banquero Guillermo Lasso, quien tiene 15%.

La intención del voto a favor de Correa se repite en todas las encuestas realizadas por empresas privadas durante la campaña, lo que hace prever que sería reelecto en primera vuelta con una cómoda victoria, aunque sus contrincantes creen que habrá segunda vuelta.

El movimiento oficialista AP también lidera la intención del voto con el 64% de los 137 escaños en disputa para la Asamblea Nacional, según la firma Opinión Pública Ecuador.

Además, los sondeos determinan que habrá un voto mayoritario en plancha a favor de AP, principal fuerza política del país, lo que permitiría a Correa configurar la ansiada mayoría que busca en el Parlamento para facilitar su gestión en los próximos cuatro años.

En el actual período de gobierno, el gobernante socialista denunció que enfrentó el "boicot" de la oposición en la aprobación de leyes clave de su plan de gobierno, a lo que se sumó la desafiliación de varios asambleístas del oficialismo por discrepancias internas.