La Paz. El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, abrió este martes la posibilidad de que Bolivia acepte el retorno de la DEA (Departamento Antidroga de Estados Unidos) para que opere en el país, aunque con la condición de que esto se pueda dar en el marco de un acuerdo bilateral de “respeto mutuo”.

El ministro de Relaciones Exteriores formuló esas declaraciones durante una entrevista concedida a la cadena internacional de televisión CNN, en la que habló sobre la demanda de Bolivia para que se incorpore una enmienda a la Convención de Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 1961, que prohíbe y penaliza el uso tradicional de la hoja de coca.

El presidente Evo Morales expulsó a la DEA el 1 de noviembre de 2008, cuando acusó al Departamento Antidrogas de Estados Unidos de coadyuvar al denominado “golpe cívico prefectural”, concepto con el que denominó a las movilizaciones contra el Gobierno que se realizaron en las regiones gobernadas por la oposición.

Desde entonces y hasta este martes, el gobierno boliviano mantuvo firme la decisión de no permitir el regreso de la DEA, aunque comenzó a trabajar en un acuerdo marco para recomponer las relaciones bilaterales con Washington.

“Estamos dispuestos, pero estamos dispuestos a trabajar en el marco del respeto mutuo”, respondió este martes Choquehuanca, cuando la periodista de CNN le consultó si Bolivia podría aceptar el retorno de la DEA en caso de que EE.UU. pusiera esto como condición para levantar la objeción que anunció que planteará a la enmienda que busca el gobierno boliviano a la Convención de la ONU de 1961.

Antes, Choquehuanca destacó la necesidad de que todos los países se involucren en la lucha contra las drogas. “Nosotros queremos que todos los países podamos participar, porque el problema de las drogas es un problema global y aquí todos los países que quieran participar pueden participar en esta lucha”, afirmó.

Destacó además el hecho de que después de la salida de la DEA del país, los resultados de la lucha antidrogas mejoraron en los balances anuales. “Los resultados que hemos alcanzado después de que se fue la DEA han sido positivos, hemos logrado mejores resultados”, afirmó el Canciller.

Plazo. En cuatro días termina el plazo para que uno o varios países presenten su objeción a la enmienda promovida por Bolivia, que pide que el consumo de la hoja de coca deje de ser prohibido por la Convención de 1961 de la ONU. Según personeros de las Naciones Unidas, bastará que un país presente su objeción para que la propuesta boliviana sea rechazada. EE.UU. anunció su intención de hacerlo, al igual que Bélgica.

Este martes, Choquehuanca aseguró que Colombia decidió retirar la objeción que en primera instancia había anunciado a la propuesta boliviana. No obstante, se prevé que Washington mantendrá su objeción para prohibir el consumo de coca, dentro de su política de lucha contra el narcotráfico.

Antes de echar a la DEA del país, Morales expulsó al embajador de EE.UU. en Bolivia, Philip Goldberg, luego de declararle “persona no grata” y de responsabilizarle también por los violentos enfrentamientos registrados en septiembre del 2008.

A partir de ese hecho, Washington también echó al Embajador de Bolivia en ese país. Actualmente, se encuentra en análisis un acuerdo marco de entendimiento entre Bolivia y Estados Unidos, con el objetivo de recomponer relaciones y restituir a los embajadores. Washington envió una propuesta que el Gobierno aún analiza.

Tensión en la relación bilateral. Bolivia y Estados Unidos, que mantienen conversaciones a nivel de encargados de negocios, protagonizaron varias fricciones el 2008, en momentos en que el país enfrentó una crisis política.