El canciller David Choquehuanca declaró ante la Fiscalía que fue "obligado a caminar" por los marchistas del Tipnis "para romper el cerco policial" en la localidad de Yucumo, el pasado 24 de septiembre. No habló de secuestro.

La fiscal Patricia Santos, quien investiga el caso de la supuesta represión a los indígenas de tierras bajas, dijo que "el Canciller ha aportando varios datos. No habla de secuestro, sin embargo él dice que lo han obligado a marchar", según ABI.

El sábado 24 de octubre, luego de las 10.30, Choquehuanca -quien se encontraba en la localidad beniana para mediar entre los indígenas marchistas y los colonos-- fue rodeado por un grupo de mujeres que le reclamó por qué no atendía sus demandas.

La tensión fue en aumento y los indígenas obligaron a marchar al Canciller, llevándolo al frente de la rearticulada marcha. Se rompió el cordón policial en medio de empujones y ataques con flechas a los uniformados que no lograron frenar la sorpresiva arremetida.

Junto a Choquehuanca, estaba el viceministro de Coordinación con los Movimiento Sociales, César Navarro, mientras que el viceministro Wilfredo Chávez logró huir del asedio. "Casi, casi hubo enfrentamientos con la Policía", explicó la autoridad mientras caminaba flanqueado por los marchistas, quienes avanzaban arengando: "¡Queremos pasar!".

En esa oportunidad, en La Paz, el entonces ministro de gobierno, Sacha Llorenti, denuncióp que su colega fue utilizado como escudo humano y que su vida corría peligro si no lo liberaban. "Hemos conversado con él y nos ha explicado su condición de rehén y secuestrado", sentenció.

Luego de unas tres horas, Choquehuanca fue dejado libre.