"Creemos que los alegatos de Chile han sido nítidos y contundentes. Hemos desmontado la pretensión boliviana". Con esta declaración y visiblemente satisfecho, el canciller Heraldo Muñoz hizo un positivo balance de la presentación chilena en el primer día de alegatos ante la Corte Internacional de Justicia en el proceso por las objeciones preliminares presentadas por nuestro país ante la demanda boliviana.

A la salida del Palacio de La Paz en La Haya, y flanqueado por los presidentes de ambas cámaras del Congreso y parlamentarios de todos los colores políticos, Muñoz subrayó que "éste ha sido el alegato fundamental para objetar la competencia de la corte frente a esta demanda presentada por Bolivia".

"No queda la menor sombra de duda en cuanto a que la Corte no tiene jurisdicción la demanda que ha presentado Bolivia en contra de Chile", enfatizó.

Siguiendo la tesis esgrimida por los abogados internacionales ante la corte, el canciller insistió en el respeto al artículo VI del Pacto de Bogotá, señalando que si Chile y el resto de los países latinoamericanos aceptaron este acuerdo de 1948 fue para "proteger la estabilidad de las fronteras" y para no reabrir materias que ya estaban zanjadas por tratados vigentes, como el de 1904.

El ministro puso en dudas las reales intenciones de La Paz, remarcando que "Bolivia no busca una negociación, busca territorio soberano chileno".

"La supuesta obligación de negociar no es más que una obligación de ceder territorio, es una pretendida imposición. Chile no aceptará ceder parte de su territorio", recalcó.