Sao Paulo. El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, criticó este jueves la actuación de los países desarrollados tras la crisis financiera y pidió que el G20 sea perfeccionado para dar mayor voz a los países africanos.

"Los países desarrollados no han mostrado el compromiso necesario con la estabilidad económica global", dijo el canciller durante un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), transmitido por medios locales brasileños.

"Siguen privilegiando una lógica basada en intereses parroquiales. En ninguna otra área eso es tan evidente como en la Ronda de Doha", agregó, en referencia a las estancadas negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El canciller evaluó que el G20 "significó la revolución". "Pero el grupo debe sufrir ajustes para garantizar una mayor presencia africada", consideró.

"El G20 sólo mantendrá su relevancia y legitimidad si sabe mantener un diálogo franco y permanente con el conjunto de naciones representadas en esta Asamblea General", defendió.

En su discurso, en el que representó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que este año no asistió a Nueva York para la Asamblea General de la ONU, Amorim dijo que la fuerza del mercado interno permitió a Brasil evitar lo peor de la crisis financiera.