Brasilia. La aplicación de sanciones por parte de la comunidad internacional a Irán debido al avance de su programa nuclear puede provocar una radicalización del país persa, dijo el martes el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim.

Para el canciller Celso Amorim, Occidente debería buscar una solución negociada con Irán, dado que incluso los integrantes de la oposición iraní defienden el enriquecimiento de uranio con fines pacíficos.

Ante "la alternativa de las sanciones, en un régimen como Irán la tendencia es a radicalizarse, volverse más rígido, juntar lo que está separado, que la oposición y el gobierno queden juntos en una postura de intransigencia (...) para no demostrar que capituló", dijo Amorim en una audiencia pública en la Comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional del Senado.

El canciller comparó la situación de Irán con la de Irak, invadido por fuerzas lideradas por Estados Unidos tras ser acusado de poseer armas de destrucción masiva, un hecho que nunca fue probado.

"El resultado es que las sanciones van creciendo, el país va quedando más aislado. Las sanciones siempre afectan a las capas más pobres de la población (...) eso, en general, va a generar una revuelta", agregó.

Amorim fue invitado por la comisión para debatir sobre la política exterior de Brasil.

La oposición aprobó el requerimiento y solicitó la sesión después de anunciar que obstruiría el nombramiento de nuevos embajadores por no concordar con algunas posturas del gobierno brasileño en la escena internacional, como la posición hacia el régimen del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad.

Potencias occidentales, encabezadas por Estados Unidos, acusan a Teherán de buscar la fabricación de armas nucleares.

La república islámica niega la acusación y asegura que su programa nuclear tiene objetivos pacíficos.