A partir de esta semana comienza el proceso de depuración del servicio exterior, confirmó la canciller Mireya Agüero.

La decisión se toma tras las instrucciones giradas por el presidente Juan Orlando Hernández de separar a por los menos 200 empleados para generar el ahorro de unos 100 millones de lempiras.

“Estamos trabajando fuertemente, en los próximos días tendremos datos concretos, solo en el exterior hablamos de la cancelación de unas 110 personas de todas las embajadas y consulados”, indicó.

Otra cantidad de funcionarios será separada del servicio interno, es decir, de las oficinas de la Cancillería de la República, previo a la revisión de los perfiles de cada trabajador, explicó. Agüero sostuvo que se pretende garantizar la aplicación de la Ley del Servicio Diplomático y Consular.