Lima. Perú entregará a las autoridades de Bolivia a un ex ministro del Interior de ese país investigado por corrupción, tras su detención esta semana en Lima cuando se disponía a viajar a Argentina, dijo este viernes el canciller peruano, José Antonio García Belaunde.

El ex ministro Guillermo Fortún, un opositor al Gobierno del presidente Evo Morales que huyó de Bolivia hace casi un año, fue detenido el miércoles en el aeropuerto de Lima antes de que enrumbara a Buenos Aires, junto a su esposa y una hija.

"Este señor pidió asilo y le fue denegado, por consiguiente su situación migratoria es irregular y entonces procederemos a entregarlo a las autoridades bolivianas", dijo García Belaunde en una conversación telefónica con Reuters desde Nueva York.

El canciller, que participa en las reuniones de Naciones Unidas, no precisó de inmediato la fecha de entrega del funcionario a las autoridades bolivianas.

Este es el segundo político opositor boliviano capturado en Perú en menos de dos meses. El anterior fue el ex prefecto de La Paz Luis Alberto Valle, yerno del fallecido ex dictador militar Hugo Banzer, quien fue expulsado en agosto y enfrenta ahora juicio por corrupción económica en el Tribunal Supremo.

Otros tres ex ministros bolivianos están refugiados en Perú, evadiendo un juicio por genocidio y delitos económicos en el que el principal acusado es el ex presidente neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, quien vive en Estados Unidos.

Fortún salió de Bolivia cuando era investigado por presuntos malos manejos de gastos reservados en su gestión como ministro del Interior del Gobierno democrático del ex dictador militar Banzer, en la década de 1990.

El ex funcionario se fugó de Bolivia tras ser citado a declarar ante la fiscalía en el marco de una investigación sobre gastos reservados de las pasadas administraciones derechistas de Banzer y Jorge Quiroga, que el actual Gobierno de Morales calculó en más de 200 millones de dólares.

El presidente Morales, un político de izquierda, se ha enfrentado varias veces a su colega neoliberal peruano Alan García, a quien ha acusado de proteger a ex funcionarios de Bolivia acusados de corrupción y abusos en el país altiplánico.