El canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo que Occidente debe resignarse a la pérdida paulatina del liderazgo mundial que ejerció durante siglos, al hablar en una intervención con altos funcionarios de su cartera luego de las reuniones que mantuvo con el jefe de la diplomacia de EEUU y el presidente ruso, Vladimir Putin.

Al mismo tiempo, el gobierno ruso calificó de "constructivas" las conversaciones mantenidas el miércoles en Moscú con el secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, aunque Lavrov advirtió que es difícil que los resultados se materialicen pronto.

"Los Estados occidentales intentan conservar a cualquier precio las posiciones de liderazgo a la que se habituaron durante muchos siglos. Hoy les cuesta reconocer que el mundo cambia y que hay un proceso objetivo de formación de un orden mundial policentrista", señaló Lavrov.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores agregó que esto es "muy doloroso para aquellos que estaban acostumbrados a resolver todo por todos".

"En general, en la arena internacional se acentúa la confrontación en el cauce no solo de la competencia natural en el ámbito de la política y la economía, sino también de la competencia en campo de los valores debido a los intentos de nuestros socios occidentales de imponer sus posturas", explicó.

Denunció que "a los 'insumisos' se les castiga con represalias, que incluyen sanciones, medidas de presión informativa, guerras informativas, injerencia en los asuntos internos de Estado soberanos, como se ve en Oriente Medio y el Norte de África, y también en Ucrania.

Según Lavrov, la política exterior de Rusia se orienta a la "elaboración de acciones colectivas sin pasos unilaterales", indicó la agencia española de noticias EFE.

"En este contexto, estamos junto a la abrumadora mayoría de países que quieren unas relaciones internacionales justas y más democráticas", añadió, para enfatizar que "Rusia nunca ha buscado ni busca enemigos".

Por otro lado, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que el presidente ruso, Vladimir Putin, le había trasladado a Tillerson su análisis de la crisis en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.

"Esperamos que el presidente de Estados Unidos se entere", agregó Peskov, en referencia a Donald Trump, quien inicialmente planteó una política de aproximación a Rusia en la lucha contra el Estado Islámico (EI) y luego adoptó otra de confrontación, especialmente en Siria.

El jefe del departamento de Estado norteamericano habló durante varias horas con el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, y después fue recibido por Putin.


Citado por medios rusos, Lavrov dijo que después de la conferencia de prensa ofrecida el miércoles volvió a mantener una reunión informal con Tillerson para discutir sobre las posibilidades de encontrar un acercamiento entre los dos países.

La reunión fue importante, subrayó el jefe de la diplomacia rusa, para ayudar a Estados Unidos a comprender la posición rusa.
"Me gustó el modo en que mantuvimos el encuentro de ayer", afirmó el jefe de la diplomacia rusa según la agencia de noticias TASS, y resaltó la importancia crucial de la conversación -que, señaló, "duró casi dos horas"- con Putin.

"Los resultados de las conversaciones pueden tardar un poco en manifestarse", agregó Lavrov. Pero, dijo, "al menos concordamos en establecer un diálogo on line cotidiano sobre los asuntos más importantes, incluidos los problemas que creó en las relaciones bilaterales la anterior administración" de Estados Unidos.

También consideró positivo el acuerdo en definir mecanismos para poner en práctica "los acuerdos que tenemos en la esfera político-militar" y los que ayuden a "acercar posiciones y mejorar la comprensión de los planteos de cada una de las partes por la otra".

Durante la reunión entre Tillerson y Lavrov quedaron en evidencia las diferencias de opinión entre los dos países sobre el conflicto sirio después del supuesto ataque con gas tóxico contra una población en el provincia de Idlib, en el noroeste de Siria.

Washington responsabilizó del ataque al Ejército sirio, acusación que Moscú, que insiste en la necesidad de efectuar una investigación independiente, rechaza.

Peskov subrayó que a Rusia no le interesa justificar al presidente sirio, Bashar al Assad, sino impulsar esa investigación.

Lavrov, cuya intervención fue difundida por la cancillería, informó de manera sucinta de las conversaciones que mantuvo ayer con su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, a quien -dijo- le señaló la necesidad de reactivar los esfuerzos de ambos países a fin de "movilizar a la comunidad internacional para la lucha contra el terrorismo".

Al secretario de Estado norteamericano, indicó, se le manifestó que "acciones de Estados Unidos como los ataques a Siria del 7 de abril se contradicen con esa tarea", en referencia a un ataque con misiles crucero a una base militar siria en represalia por un supuesto ataque químico.