Montevideo. Uruguay debe cumplir su compromiso de recibir un nuevo contingente de familias sirias refugiadas pese a las restricciones presupuestales, afirmó este lunes el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa.

"Debemos traer a los sirios porque Uruguay no puede caer en un default humanitario", señaló Nin a la radio local El Espectador y destacó que el país "siempre ha cumplido con sus compromisos".

El secretario de Derechos Humanos de la Presidencia de la República, Javier Miranda, dijo el miércoles pasado que se evaluaba suspender el plan de recepción de refugiados sirios a raíz de las restricciones económicas.

Cinco familias procedentes de Siria arribaron al país en octubre pasado mientras la llegada de otras siete estaba prevista originalmente para este año, con lo que totalizarían 116 los refugiados.

El hecho que Uruguay suspenda este plan "sería muy mal visto por la comunidad internacional" mientras Siria "está azotado por la guerra desde hace más de cinco años y tiene a más de 4 millones de refugiados en condiciones absolutamente vulnerables", dijo Nin.

Por otra parte, mostró tristeza por los comentarios publicados por compatriotas en redes sociales de que "nuestros antepasados vinieron y nadie los ayudó y se labraron su futuro, cosa que es verdad y debemos estar orgullosos, pero esta es una situación absolutamente distinta".

"Este es un mundo complejo y la solidaridad debe estar a flor de piel porque si no nos vamos a terminar destruyendo entre todos", sostuvo el ministro.

El costo de manutención de las doce familias sirias durante dos años es de 2,3 millones de dólares, según cifras aportadas por el gobierno.

El gobierno de Tabaré Vázquez, que asumió el 1 de marzo, prepara por estos días el Presupuesto que regirá los gastos estatales hasta el 2020, marcado por una moderación de los egresos ante un contexto regional desfavorable.

La llegada de los refugiados sirios fue una iniciativa personal del entonces presidente José Mujica durante el gobierno que encabezó entre 2010 y 2015.