Un grupo de cancilleres de América condenaron el martes la "ruptura del orden democrático" en Venezuela tras la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente y dijeron que no reconocerán los actos que emanen de ese organismo recientemente electo en ese país.

En la llamada "Declaración de Lima", de 16 puntos, los diplomáticos de la región, además, cuestionaron "la violación sistemática" de los derechos humanos así como de las libertades fundamentales y la existencia de presos políticos en el país petrolero.

Maduro rechazó la reunión, a la que tilda de iniciativa de Washington para promover una intervención directa en los asuntos venezolanos. Estados Unidos no fue invitado al encuentro.

El acuerdo fue tomado en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de América Latina, realizada en el Palacio de Torre Tagle, en Lima, y contó con la asistencia de 17 cancilleres y representantes diplomáticos de la región. 

Los cancilleres manifiestaron su decisión de no apoyar ninguna candidatura venezolana en mecanismos y organizaciones regionales e internacionales y expresaron que mantendrán un seguimiento de la situación en Venezuela hasta el pleno restablecimiento de la democracia en ese país.

La Declaración de Lima, aprobada en la reunión, acuerda también expresar su pleno respaldo y solidaridad con la Asamblea Nacional Democrática de Venezuela y los países participantes expresaron su disposición para apoyar de manera urgente "todo esfuerzo de negociación creíble y de buena fe".

En dicha reunión participaron los cancilleres de Colombia, María Angélica Holguín; Argentina, Jorge Faurie; Brasil, Aloysio Nunes; Chile, Heraldo Muñoz; México, Luis Videgaray; y Perú, Ricardo Luna.

Además, los de Costa Rica, Manuel González Sanz; Guatemala, Carlos Morales; Guyana, Carl Barrington; Honduras, María Dolores Agüero; Jamaica, Kamina Johnson Smith; Panamá, Isabel de Saint Malo; Paraguay, Eladio Loizaga; y Santa Lucía, Sarah Flood-Beaubrun; mientras, Canadá es representada por su vicecanciller, David Morrison; Uruguay por su embajador en Perú, Carlos Barros; y Granada por su representante permanente ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Angus Friday.

Estados Unidos no fue invitado, aunque está enterado. Los países del Mercosur ya suspendieron a Venezuela, debido a los acontecimientos, que incluyen la elección de una Asamblea Constituyente no reconocida por otros gobiernos, el encarcelamiento de opositores,  la represión contra movilizaciones callejeras y una desbordada crisis económica.

Maduro rechazó la reunión, a la que tilda de iniciativa de Washington para promover una intervención directa en los asuntos venezolanos. Estados Unidos no fue invitado a la reunión convocada por el presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski.

Los cancilleres manifiestaron su decisión de no apoyar ninguna candidatura venezolana en mecanismos y organizaciones regionales e internacionales

* Con información de Agencia Andina, Reuters y DW.