Brasilia. Los candidatos presidenciales para las elecciones de Brasil llevaron sus campañas a la televisión este martes, en la que podría ser la última oportunidad del opositor José Serra para revertir una rápida caída en los sondeos de opinión.

Dilma Rousseff, del gobernante Partido de los Trabajadores, obtuvo su mayor ventaja cuando un sondeo la mostró con una ventaja de 16 puntos porcentuales sobre Serra.

Fue la tercera encuesta en menos de una semana que la muestra con una ventaja decisiva antes de las elecciones del 3 de octubre, aumentando las posibilidades de que se convierta en la primera presidenta mujer de Brasil sin enfrentar una segunda vuelta a fines de octubre.

En un país donde los medios escritos e internet aún tienen una penetración relativamente baja, ambos candidatos creen que el tiempo de publicidad en la televisión gratuita y la radio puede darles un apoyo crucial.

La exposición televisiva le permitirá a Rousseff presentarse ante 9% de los votantes que nunca han escuchado de ella y a casi el cuarto que desconoce que es apoyada por el popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Para Serra, ex gobernador de Sao Paulo de 68 años, que a veces da la imagen de frío y distante, la campaña televisiva es una oportunidad para conectarse con los votantes y recordarles su vasta experiencia ejecutiva en comparación con la relativamente nueva Rousseff.

Los avisos de Serra este martes intentaron resaltar sus antecedentes en la gestión y reflejar que también puede ser un hombre cálido y común.

"Amamos a Serra en nuestro hogar", dice una mujer en el aviso, mostrando un fármaco genérico, uno de los logros del hoy candidato a presidente cuando fue ministro de Salud del antecesor de Lula, Fernando Henrique Cardoso.

"Confiamos en poder reducir la diferencia con el tiempo en la televisión de aire y ver una situación diferente en septiembre", dijo Rodrigo Maia, jefe del partido de centroderecha DEM, principal aliado de Serra, al sitio online de Globo antes de la transmisión de los avisos.

Amplia ventaja. Rousseff, ex jefa de gabinete de Lula, se benefició de una floreciente economía y de la enorme popularidad del presidente para revertir una brecha de 20 puntos porcentuales y convertirla en una ventaja de entre 8 y 11 puntos sobre Serra, que perdió frente a Lula en 2002.

El sondeo de Vox Populi dado a conocer la tarde del martes la mostró con 45% superando el 29% de Serra.

Es la segunda de tres encuestas publicadas durante la última semana que la muestran con más del 50% necesario para una victoria en primera ronda si las abstenciones y los votos en blanco se excluyen, como se hace en la elección.

Una victoria en primera ronda le daría un fuerte mandato para avanzar con reformas que garanticen el crecimiento de la economía en los próximos años.

En su primer aviso televisivo, Rousseff fue presentada como una mujer compasiva y optimista, como parte de un intento de "suavizar" su imagen como una dura ex activista de izquierda.

Rousseff, de 62 años, fue sometida a una cirugía estética, abandonó sus anteojos y contrató a un moderno peluquero para dejar atrás su reputación de aburrida burócrata.

Lula, que la describió como una madre de la nación con capacidad económica y conciencia social, está tomando un fuerte protagonismo en su campaña y tuvo un importante rol en su espacio televisivo.

"Estoy muy feliz de saber que le entregaré la banda presidencial a un camarada de mi partido, una mujer camarada", dijo el mandatario.